Desencriptando. ¿La criptolavadora?

¿Son realmente las criptomonedas un canal libre para el lavado de dinero? ¿Todos los que usamos criptos somos unos delincuentes que pretenden ocultar su dinero mal habido?

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Ezio Rojas / [email protected]

Era de esperar que en medio de la popularidad de las criptomonedas Hollywood les pondrían el ojo para entretenernos, pero, han terminado creando una obra que sigue mostrando a las criptomonedas cómo el .medio ideal para el lavado de dinero. La satanización que han venido creando en los medios tradicionales en contra de las criptomonedas.

Muestra de ello es la película “Crypto”, un thriller policial en donde un agente de la FBI estadounidense debe investigar una red de corrupción y de lavado de dinero que se está llevando a cabo por medio de criptomonedas. A juzgar por el tráiler y el elenco que desarrollará la película (Luke Hemsworth, Kurt Russell, Alexis Bledel, Vincent Kartheiser), la película es una producción de máximo nivel, al mejor estilo de Hollywood.

Ahora, concentrémonos en el tema que nos interesa, ¿Son realmente las criptomonedas un canal libre para el lavado de dinero? ¿Todos los que usamos criptos somos unos delincuentes que pretenden ocultar su dinero mal habido? ¿Toda esta tecnología se inventó para ser una gran “criptolavadora”?

La respuesta a todas estas preguntas es un rotundo NO. El uso de las criptomonedas va más allá de todo esto. Es importante que se tenga claro que una gran parte del volumen de las criptomonedas se mueve por medio de casas de intercambio que exigen el cumplimiento de estrictos procedimientos de Know Your Client (KYC) que hacen imposible el lavado de dinero tal y como lo presentan.

¿Como las políticas de KYC buscan evitar el lavado de dinero? Cuando una persona decide abrir una cuenta en una Casa de Intercambio virtual, como puede ser Coinbase o Bitfinex, deben de entregar una serie de datos personales y documentos oficiales que certifiquen su identidad. Estos procesos suelen ser muy severos y en el supuesto de que no se cumplan debidamente, el usuario no podrá abrir una cuenta ni podrá tampoco operar en ellas.

Si bien es cierto que impedir el acceso a las Casas de Intercambio no imposibilita a los criminales el uso de las criptomonedas, si limita en gran manera el cambio moneda fiduciaria-criptomonedas. Al no haber acceso a cambio, el uso de las criptomonedas por parte de los criminales se vería bastante limitado puesto que solo las podrían utilizar en esquemas donde acepten criptoactivos. ¿Se imaginan a un terrorista de Al-Qaeda pagando por camellos usando criptomonedas? Sería una escena bastante tragicómica.

Ahora, ¿Eso significa que las criptomonedas no se utilizan en el ámbito criminal? Les estaría mintiendo si les digo que no. Muchos son los casos conocidos en donde las criptomonedas se han visto involucradas en actividades ilícitas. Desde narcotraficantes hasta hackers norcoreanos han utilizado activos digitales para financiar sus operaciones.

Pero, ¿Acaso los dólares en efectivo no son usados en el narcotráfico también? ¿Los brillantes no son un medio de pago entre las dictaduras y guerrillas africanas? ¿No hay barras de oro involucradas en todo tipo de delitos? La verdad es que ¡SI!. Todos estos activos se han usado, se usan y se utilizarán en el crimen organizado y ello no implica que no tengan un espacio importante dentro del comercio licito.

Las criptomonedas son un activo, que al igual que el resto, se ha visto implicado en el mundo del crimen. Pero, ello no es por culpa de las criptomonedas, es por causa del crimen en sí. Ante ello habría que preguntarse como el poema de Sor Juana Inés de la Cruz, sobre quien es más responsable “la que peca por la paga o el que paga por pecar”.