Más de 125.000 personas han huido del Líbano hacia Siria desde principios de marzo, cuando se intensificó el conflicto entre Hizbulá e Israel, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La mitad son niños, mayoritariamente sirios retornando y 7.000 libaneses, ante riesgo de crisis mayor.

La OIM vincula este éxodo al impacto regional del enfrentamiento Irán-Israel, llamando a apoyo internacional inmediato. «Necesidades crecen; sin ayuda urgente, la asistencia será insuficiente para familias que lo han perdido todo», declaró su directora Amy Pope.

Los principales receptores son Al-Raqa (21%, noreste, ex-califato EI), Damasco y Homs –ciudades con infraestructuras destruidas tras 13 años de guerra civil–. En Raqa, desplazados se apiñan en zonas remotas sin acceso a agua, alimentos ni sanidad. Damasco ve presión urbana sobre servicios básicos ya frágiles.

Familias llegan sin recursos, agotados. Prioridades: ayuda en efectivo, comida, alojamiento y salud. La OIM urge ampliar capacidad en Siria y región ante colapso inminente.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store