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Ciudad Guayana.-Una persona de 25 años y otra de 19 años murieron tiroteadas después que son sorprendidos por delincuentes que estaban entre la gente que acudió a una “rumba callejera” en plena vía pública. El doble homicidio aconteció en horas de la madrugada de este lunes en la manzana 19, invasión 25 de Marzo, en sector El Hueco.

Como Héctor Ramón Constanti Rodríguez y Wilkinson Josué Moya Anumansin fueron identificadas las víctimas, ambas sufrieron disparos en la cabeza y otras partes del cuerpo.

Residente del sector no quisieron hablar sobre lo ocurrido. A pesar que una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, también funcionarios del Centro de Coordinación Policial 11 de Abril, llegaron al sitio, vecinos se negaron a aportar detalles.

Supuestamente, las detonaciones se oyeron pasadas las tres de la madrugada, otros aseguran que después de las cinco de la mañana.

Las razones por las cuales mataron a Héctor Ramón y a Wilkinson Josué, se desconocen, expertos de la policía judicial no descartan ninguna hipótesis.

El cadáver de uno de los abatidos quedó a varios metros del segundo, se presume que ambos intentaron huir de sus adversarios hacia direcciones distintas, sin embargo, no pudieron, fueron alcanzados por los proyectiles.

Ambos ciudadanos se hallaban sin camisas y sin zapatos, situación que hace suponer que fueron despojados de sus pertenencias.

“Rumba callejera”

A uno de los difuntos lo conocían en la comunidad como “El Peluche” y tenía su vivienda del otro lado de la avenida principal de la invasión, eran vecinos. Lugareños los vieron cuando pasaron, iban con destino a la “tómbola callejera” que hacen en la zona de El Hueco.

Dicen que en la fiesta no autorizada por la alcaldía de Caroní, convergen miembros de varias bandas armadas que dominan diferentes sectores en 25 de Marzo, se presume que ambos tenían cuentan pendientes.

El temor que existe en esta comunidad es alarmante, propios sienten miedo de caminar en las horas nocturnas por las calles del barrio. Los robos son constantes y la delincuencia después de las seis de la tarde se adueña de las veredas del sector.

Los azotes son conocidos, pero vecinos temen denunciarlos. Delincuentes que se disputan territorio.

Bladimir Martínez Ladera

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