Tumeremo.-Cuatro fueron los cadáveres hallados a varios metros del Fuerte Tarabay en Tumeremo, municipio Sifontes, todos recibieron múltiples disparos en diferentes partes del cuerpo.

Transeúntes inicialmente hallaron las primeras dos víctimas a pocos metros de la carretera con heridas por armas de fuego en la cabeza, pecho y brazo. Expertos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, luego dan con el paradero de otras dos personas.

Sabuesos de la policía judicial no descartan que ambos casos estén relacionados, a pesar que estaban equidistantes. El hallazgo del cuádruple homicidio ocurrió en horas del mediodía del martes y se presume que aconteció el día sábado.

Solo una de las víctimas quedó identificada por sus familiares, el mismo respondía al nombre de Faber Adrián Álvarez Jiménez de 32 años, profesión minero.

Los cuatro estaban en avanzado estado de descomposición y con impactos de proyectiles a contactos, situación que hace suponer que se trató de una ejecución.

El padre de Álvarez, dijo que tenía nueve días que no sabía de su hijo y el mismo laboraba en la mina Corregente. Para llegar hasta este sitio, todos los mineros, tienen que pasar por el punto de control del Ejército que está en La Iguana.

Víctimas apuntan que en dicha alcabala el cobro de peaje, nadie lo puede evadir, aquellos que se rehúsan a pagar son perseguidos y obligados a huir por la montaña.

Tiroteo día sábado

Trascendió que el día sábado hubo una balacera en el puesto La Iguana con algunos sujetos, allegados de una de las víctimas, sospechan que el referido hecho esté relacionado con el cuádruple homicidio.

Además, el día 18 se reportó un supuesto enfrentamiento con una comisión mixta, integrada por detectives del Cicpc y militares de la 51 Brigada de Infantería de Selva, murieron cinco sujetos, entre los abatidos cayó el lugarteniente de la banda El Chingo.

“El Gordo Carlos”, “El Niño”, “El Menor”, “El Alambrito” y “El Borrachito”, fueron los fallecidos en el supuesto intercambio de disparos con funcionarios del Ejército y policía judicial.

 La incertidumbre y el temor, aún reina en el municipio Sifontes, tras las múltiples muertes violentas en aparentes confrontaciones con soldados del Ejército y detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas.

Bladimir Martínez Ladera

[email protected]