
Una verdadera jornada de terror se vivió en la localidad bonaerense de Florencio Varela, Argentina, luego de que un ataque armado ejecutado por sicarios terminara con la vida de dos jóvenes inocentes e hiriera de gravedad a un tercero.
Las víctimas —identificadas como Ariel Macchi (29 años), Franco Herrera (23) y Sebastián Ortiz (25)— se encontraban sentadas en la vía pública cuando un vehículo Volkswagen Suran gris irrumpió en la escena. Sin mediar palabra, un ocupante descendió o disparó desde el interior con una ametralladora, descargando una ráfaga sobre el grupo. Macchi cayó muerto en el acto, mientras que Herrera falleció horas más tarde en el hospital. Ortiz fue intervenido quirúrgicamente por impactos en el abdomen y la espalda, permaneciendo en estado crítico.
Un error de los sicarios
Las investigaciones iniciales y el testimonio de los habitantes de la zona concuerdan en que los agresores se equivocaron de objetivo. Las víctimas eran jóvenes trabajadores de la zona y no registraban vínculos con actividades ilícitas. El verdadero blanco del ataque sicarial era una vivienda ubicada a pocos metros, señalada de manera reiterada por la comunidad como un punto activo de venta de drogas (bunker narco) regenteado por un sujeto conocido en el barrio.
Pueblada, linchamiento e incendio
La indignación por la muerte de los jóvenes generó una rápida reacción entre los vecinos del barrio, quienes se organizaron e irrumpieron masivamente en el inmueble apuntado como la guarida del microtráfico. La turba furiosa incendió la propiedad, provocando la destrucción total de la estructura. Durante los disturbios, los manifestantes alcanzaron a la presunta vendedora de sustancias estupefacientes vinculada al lugar —pareja del sospechoso principal—, a quien golpearon e hirieron de gravedad hasta causarle la muerte en la vía pública.
Operativo policial e investigación
Efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y personal judicial de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) correspondiente desplegaron un fuerte dispositivo en el perímetro para resguardar la escena y peritar los restos de la vivienda calcinada. Las autoridades analizan las cámaras de seguridad de la zona para identificar el recorrido del Volkswagen Suran y dar con el paradero de los homicidas, al tiempo que se abrieron carpetas de investigación paralelas para determinar la responsabilidad penal de los participantes en la pueblada y el linchamiento.
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