Fotografía cedida por la Oficina del Primer Ministro de Haití de su mandatario, Alix Didier Fils-Aimé (d), estrechando la mano del secretario general de la ONU, António Guterres, durante un encuentro en el Palacio Nacional en Puerto Príncipe (Haití). EFE/ Oficina del Primer Ministro de Haití

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió este martes que Haití atraviesa la crisis más severa de todo el hemisferio occidental y la tercera a nivel global, superada únicamente por Palestina y Sudán. De acuerdo con los balances del organismo, un total de 6,4 millones de personas requieren de asistencia humanitaria urgente en la nación caribeña.

Guterres enfatizó que el origen del colapso radica en la violencia sistemática de las bandas armadas que aterrorizan a la población. Este escenario de inseguridad extrema ha forzado el desplazamiento interno de 1,5 millones de ciudadanos que enfrentan una lucha diaria por la supervivencia.

Fotografía cedida por la Oficina del Primer Ministro de Haití de su mandatario, Alix Didier Fils-Aimé (d), caminando junto al secretario general de la ONU, António Guterres, durante un encuentro en el Palacio Nacional en Puerto Príncipe (Haití). EFE/ Oficina del Primer Ministro de Haití

Emergencia alimentaria y vulnerabilidad social

El diplomático dio una señal de alarma ante la profundización de la crisis alimentaria, detallando que cerca de 6 millones de haitianos sufren de inseguridad alimentaria severa. En sus reuniones con los habitantes locales, constató que gran parte de las familias subsisten con una sola comida al día.

La descomposición social también se refleja en los indicadores de violencia de género y explotación infantil registrados en el primer trimestre del año:

Agresiones: Se promedia un balance de más de 20 mujeres y niñas atacadas sexualmente cada día.

Reclutamiento forzado: El ingreso de menores a las pandillas se triplicó, provocando que actualmente uno de cada dos integrantes de estas bandas sea un niño.

Falta de financiamiento internacional

Frente a este escenario, el secretario general lamentó que el plan de respuesta humanitaria diseñado por la ONU sea el menos financiado del mundo. De los 880 millones de dólares presupuestados para la emergencia, la comunidad internacional ha aportado apenas una cuarta parte (24 %).

«Haití no pide caridad. Haití pide que el mundo cumpla su palabra. La mayor vergüenza no es la violencia de las bandas; es la indiferencia de un mundo que durante demasiado tiempo ha mirado hacia otro lado», sentenció.

Avances institucionales y despliegue militar

Pese al crítico panorama, Guterres reconoció ciertos avances en la recuperación del control territorial, como la retoma por parte de las autoridades de varios barrios céntricos de Puerto Príncipe y la reactivación del Consejo de Ministros en el Palacio Nacional tras más de tres años de inactividad, lo que calificó como un símbolo del retorno progresivo del Estado.

Respecto a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) —un contingente de hasta 5.500 efectivos aprobado por la ONU—, el funcionario reiteró que el proyecto ofrece una oportunidad real para restablecer el orden. No obstante, cuestionó severamente que la fuerza operativa esté integrada casi exclusivamente por países en desarrollo como Chad, Jamaica y Bangladés, reprochando que las potencias del mundo desarrollado no estén contribuyendo con tropas para resolver este conflicto transnacional.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store