
Cuba intenta estabilizar este viernes su Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tras el colapso del miércoles, causado por una avería en la central Antonio Guiteras que dejó sin luz, telefonía y temporalmente radio/TV a seis millones en dos tercios del país. La Unión Eléctrica (UNE) prevé para esta tarde-noche, en hora pico, un déficit del 68% –el peor desde 2022–, con generación en mínimos históricos.
La generación distribuida (40% del mix con motores diésel/fueloil) está parada desde enero por falta de combustible, admitió el Gobierno, en medio del «asedio petrolero» de EE. UU. Diez de 16 termoeléctricas (otro 40%) están fuera por mantenimiento o fallos, agravados por obsolescencia de décadas y falta de inversiones. Cuba produce 100.000 barriles diarios (un tercio de necesidades), pero solo dos petroleros externos atracaron en 2026.
Contexto económico y social
La presión estadounidense agrava una crisis de años: PIB cayó 15% en cinco ejercicios, población un 20%, sanidad en mínimos, calles sin vehículos y alimentos por las nubes. ONU alerta «crisis humanitaria»; su alto comisionado califica el bloqueo de ilegal y al país al borde del colapso.
Donald Trump afirmó a CNN que el Gobierno cubano «va a caer muy pronto», llamándolo «guinda del pastel» post-captura de Maduro en Venezuela. Menciona contactos con La Habana –no confirmados por Cuba–, desesperación por acuerdos y fin próximo de foco en Irán para mirar a la isla. Medios como Axios reportan diálogos Rubio-Rodríguez Castro sobre reformas graduales y retiro escalonado de sanciones.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








