Melbourne.-El Gobierno del estado Victoria, la región de Australia más azotada por el nuevo coronavirus, decretó este viernes un confinamiento de cinco días a raíz de un rebrote de la covid-19 y por el cual prohíbe a partir del sábado la asistencia de público al Abierto de Australia de tenis en Melbourne.

Será un confinamiento «corto y tajante», apuntó en rueda de prensa el gobernador Daniel Andrews, ante el temor de que se descontrole el brote de 13 positivos locales vinculado con la denominada cepa británica, más infecciosa, según los expertos.

«Tenemos que asumir, basándonos en los consejos (de los expertos), que existen casos de transmisión que desconocemos y que se propagan a la velocidad de la luz», declaró Andrews para justificar la actuación que busca evitar que se repita el rebrote de contagios que registró Victoria entre junio y octubre.

El brote está vinculado a un trabajador de un hotel de Melbourne habilitado para que en sus instalaciones guarden la cuarentena de dos semanas obligatoria las personas que regresan al país desde el extranjero.

Andrews señaló que cuando los rastreadores detectaron el primer positivo -el 3 de febrero- «ya habían sido infectados los contactos cercanos» lo que «dificulta enormemente» cortar la propagación del virus.

El gobernador espera que esta estrategia, que ya fue utilizada en las últimas semanas en las ciudades de Brisbane y Perth, sirva para frenar los contagios.

CONFINAMIENTO A PARTIR DEL SÁBADO EN MELBOURNE

La medida entra en vigor a partir de esta medianoche y pone en confinamiento domiciliario a los casi 6,7 millones de habitantes de Victoria, el segundo estado más poblado del país y cuya capital es Melbourne.

A partir del sábado, los residentes solo podrán salir de casa para hacer la compra, para practicar deporte -con un radio máximo de 5 kilómetros sobre su hogar-, por razones sanitarias o para acudir al puesto de trabajo en las profesiones catalogadas como esenciales.

Las mascarillas faciales son obligatorias tanto en interiores o como exteriores y no se permite las visitas a los hogares.

Bajo estas medidas excepcionales, que está previsto duren hasta la medianoche del miércoles, escuelas y otros recintos educacionales permanecerán cerrados, las reuniones públicas quedan prohibidas y se le pide a la gente que trabaje desde sus hogares.

Las misas y otras ceremonias religiosas también han sido suspendidas y se establece una limitación de hasta 10 asistentes a los funerales.

EL TENIS CONTINÚA SIN PÚBLICO

El confinamiento ha sido decretado mientras se disputan el Abierto de Australia, el primero de los cuatro torneos que forman el Grand Slam, donde se había permitido la asistencia parcial de público.

Sin embargo, a partir de mañana el campeonato mostrará las gradas vacías a raíz tras prohibirse la entrada de espectadores debido al rebrote.

“Grandes y pequeños eventos deportivos profesionales funcionarán únicamente como un lugar de trabajo normal, pero no tendrán la función de un torneo de entretenimiento porque no habrá público. El trabajo, además, se reducirá al mínimo con la intención de mantener un ambiente seguro”, explicó Andrews.

Sin embargo, el orden de juego proseguirá con su programación estipulada.

La jornada del sábado, una de las más populares del torneo puesto que es el primer día del fin de semana en el que se pueden presenciar encuentros entre cabezas de serie, por tratarse ya de partidos de una tercera ronda, será la primera en disputarse a puerta cerrada.

El Abierto de Australia, que generalmente se disputa entre mediados y finales de enero, fue retrasado unas semanas en esta edición para que los jugadores cumpliera la cuarentena obligatoria, lo que suscitó polémica ya que varios deportistas no pudieron entrenar debido a que se detectaron casos positivos en el vuelo que les traía al país.

VICTORIA, EPICENTRO DE LA SEGUNDA OLA DE LA COVID-19 EN AUSTRALIA

Victoria acumula desde el inicio de la pandemia 20.460 infecciones confirmadas, de las 28.879 a escala nacional, incluidos 829 decesos, por los 907 fallecidos en todo el país.

La mayoría de los casos en Victoria se registraron durante la segunda ola de la covid-19, entre junio y noviembre, con epicentro en Melbourne, con 5 millones de habitantes la segunda ciudad más poblada de Australia, y la localidad de Mitchell, con poco más de 1.000 personas.

En estas dos poblaciones se vivió uno de los confinamientos más estrictos del mundo y que duró casi cuatro meses, desde el 9 de julio al 28 de octubre.

El rebrote, al igual que sucede ahora, fue vinculado a una serie de errores en la seguridad de los hoteles habilitados por el gobierno como centros de cuarentena para los viajeros procedentes del extranjero.

El confinamiento decretado este viernes será el tercer periodo que vivan algunos de los habitantes del estado de Victoria, donde también se impusieron las medidas entre el 30 de marzo y el 11 de mayo del año pasado.

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