Santiago de Chile.- El gremio de camioneros de la Confederación de Transportistas Fuerza del Norte, junto con otras organizaciones, encadenó este martes su segundo día de paro con afectaciones en varias carreteras del país como protesta ante el alza de los precios de los combustibles y la «inseguridad».

En la última hora de este lunes, tras la primera jornada de movilizaciones, el Gobierno chileno llegó a un acuerdo inicial con dirigentes de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) y la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), entre otras organizaciones.

Tanto la CNTC como la CNDC no se sumaron este lunes al paro de los transportistas y emitieron un comunicado calificando de «absolutamente irresponsable» la protesta, debida a «las graves dificultades económicas por las que atraviesa el país».

La Agrupación de Propietarios y Conductores de Camiones Paine, en cambio, se unió al paro.

Entre los puntos del acuerdo con el Ejecutivo chileno se encuentra establecer un valor fijo del litro de diésel por tres meses, pero los gremios en paro mantuvieron la huelga a la espera de consultar la propuesta a sus bases.

El presidente de CNTC, Sergio Pérez, a la salida de la reunión con el Ejecutivo chileno, aseguró que su organización no tiene previsto sumarse al paro de camioneros, pero consultarán la propuesta del Gobierno con sus organizaciones para valorar futuras movilizaciones.

«Hacemos propio lo que está reclamando la Confederación Gremial de Transportistas Fuerza del Norte», remarcó el dirigente de la CNTC, y añadió que esperan que el Gobierno «definitivamente cumpla».

Dirigentes de Fuerza del Norte y de la Agrupación de Propietarios y Conductores de Paine criticaron el principio de acuerdo del Gobierno, y decidieron mantener el paro: «No nos representa, no corre con nosotros», expresó el presidente de la organización de Paine, Marcelino Pérez.

En la mañana de este martes se volvieron a registrar afectaciones en carreteras del norte del país, con vías parcialmente cortadas, con camiones estacionados en sus márgenes.

EFE