Cristiano Ronaldo ha dejado de estar representado por su agente de toda la vida, el portugués Jorge Mendes, tras desacuerdos entre ambos sobre el futuro de la carrera del futbolista, según informa hoy la prensa lusa.

Mendes, considerado el agente más influyente del mundo del fútbol, se mostró contrario a la explosiva entrevista que Cristiano concedió al periodista inglés Piers Morgan y a su salida de Old Trafford.

Así, y debido también a las diversas opiniones sobre el futuro de la carrera del jugador, ambos optaron por romper su vínculo, que viene desde los inicios de Cristiano como profesional en el Sporting de Portugal.

Las diferencias entre ambos habrían comenzado con la salida de Cristiano del Juventus de Turín en 2021, por las dificultades para encontrar un equipo a la altura de las exigencias del astro portugués, que quería un rol protagonista y la Liga de Campeones.

Público también informa de que su vuelta a Manchester estuvo marcada por «malos comportamientos de Cristiano, la mayoría de ellos nunca hechos públicos», y que fueron «motivo de queja del United a Jorge Mendes».

Debido a la delicada situación de Cristiano en el United, ausente en pretemporada y con pocos minutos en el equipo, Mendes trató de buscarle un nuevo club, y en noviembre habría recibido la oferta inicial del Al Nassr saudí, su nuevo conjunto.

Sin embargo, Cristiano Ronaldo seguía teniendo los ojos puestos en Europa y confiaba en hacer un buen Mundial en Qatar que le consiguiera pretendientes.

Con la eliminación de Portugal en cuartos de final ante Marruecos (1-0), partido del que se marchó entre lágrimas, optó por recuperar la oferta del club de Riad, pero ya sin la supervisión de Mendes.

Su representante es ahora su compatriota Ricardo Regufe, que estuvo vinculado a la marca estadounidense de ropa deportiva Nike durante varios años, y fue quien acompañó al jugador en su viaje a Arabia Saudí.

Sus derechos de imagen siguen siendo gestionados por Polaris, empresa vinculada a Gestifute de Mendes.

Cristiano Ronaldo, de 37 años, fue finalmente presentado el martes como nuevo jugador del Al Nassr, de Arabia Saudí, en una gran ceremonia a la que asistieron unas 30.000 personas.