
PARROQUIA CATEDRAL SAN JUAN PABLO II
LA CATEDRAL DE TODOS
DIÓCESIS DE CIUDAD GUAYANA
PUERTO ORDAZ – ESTADO BOLÍVAR, VENEZUELA
«La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo»
San Juan Pablo II
Junio 2026
Es el Señor
El discípulo al que Jesús amaba dijo a Simón Pedro: ‘ES EL SEÑOR’. (Juan 21, 7). Esto aconteció, queridos hermanos, como bien sabemos, a orilla del lago de Tiberíades después de una jornada de trabajo; pues los discípulos habían regresado a sus labores cotidianas, a lo que hacían antes de encontrarse con el Carpintero de Nazaret, su Maestro, su Señor, su Salvador, su Todo. Es aquí donde Jesús, nuestro Señor, confirma que no se retracta en su llamada a pesar de haberlo negado, abandonado, de la duda, de las fallas por parte de los que Él eligió. Lo mismo sucede hoy con nosotros, con quien escribe y con quien lee la presente.
Verdaderamente, este hombre era el Hijo de Dios.* (Mateo 27, 54). Dijeron el capitán y los soldados que custodiaban a Jesús.
Mientras los dos discípulos iban conversando sobre todo lo que había ocurrido, Jesús se les acercó y se puso a caminar con ellos… Al llegar cerca del pueblo al que iban, hizo como que quisiera seguir adelante, pero ellos le insistieron diciendo: «Quédate con nosotros, ya está cayendo la tarde y se termina el día». Entró, pues, para quedarse con ellos. Y mientras estaba en la mesa con ellos, tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. En ese momento se le abrieron los ojos y lo reconocieron… (Lucas 24, 13-35).
Jesús, el Señor, se hace encontrar, se hace reconocer, especialmente cuando la esperanza es intermitente, la fe no evita la duda y el ánimo parece desaparecer.
Queridos hermanos, a veces estamos tan sumergidos en nuestro trabajo, inquietudes, preocupaciones, programas, que nos olvidamos de acudir al Señor, de ir a donde está Él, y siempre nos recibe. Sí, tenemos que ir a su encuentro, esencialmente, a la Capilla donde está el Señor sacramentado.
Vayamos al Sagrario, adoremos a Jesucristo, estemos ahí donde la vanidad no encuentra apoyo, la paz se hace presente, la fe va en aumento, la preocupación no prevalece, y Jesús, nuestro Señor, abraza nuestra alma y une los pedazos de nuestra vida, y nos concede vida en abundancia (Juan 10, 10). Él nos espera.
Por cierto, estimado lector, si tuvieras que dedicarle una canción a Jesús, nuestro Señor, ¿qué canción le dedicarías? En nuestra Catedral, le dedicaríamos dos:
Si tú te vas, Señor (como diría el cantante), y Gloria… a Jesús, el Señor, al Cordero de Dios, al Nombre sobre todo nombre. (de Martín Valverde)
Si tú te vas, Señor, mi corazón se morirá. Se morirá de tristeza, se morirá de dolor, al no saber dónde está su Maestro, dónde está su Señor.
Si tú te vas, Señor, mi corazón se morirá; ¿quién sanará sus heridas? ¿quién lo salvará? Ni el Chapulín Colorado, ni los héroes de la infancia, mucho menos los políticos, ni de un lado ni del otro, que solo buscan al pueblo cuando se trata de votos y para gritar consignas, pero hay que buscar a los que no nos pongan en contra del otro.
A esos que con su testimonio, ejemplo y trabajo construyen una Venezuela sobre Jesús Sacramentado.
Si tú te vas, Señor, mi corazón se morirá, y la esperanza se desvanece, parafraseando a Dante en su Divina Comedia, o tomando unas palabras de Maquiavelo, autor de El Príncipe: *Los hombres se conducen por dos impulsos; o por amor o por miedo.
Nosotros, Señor, nos abrazamos a tu Cruz para morir a nosotros mismos, y nos abrazamos a tu Amor que nos conduce para vencer los miedos y para sanar nuestras heridas; pues Tú eres el Amor que quiere ser amado, buscas que el bueno sea bondadoso, y el malo deje su corazón tramposo.
Si tú te vas, Señor, mi corazón se morirá, pero mi corazón salta de gozo y de alegría, porque te has quedado, Señor, para siempre en la Eucaristía.
Quédate con nosotros, Señor, y hazte el «forastero» para reconocerte al partir el pan (Lucas 24, 30-31). Que brote sangre y agua de tu costado (Juan 19, 34), para gritar al mundo que verdaderamente Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres nuestro Salvador.
Quédate con nosotros, Señor, porque si no te quedas, nuestro corazón se morirá, pero si ha de morir, que muera de amor por ti, porque en ti morir es vivir (Filipenses 1, 21), y el que cree en ti no morirá para siempre (Juan 11, 25-27).
Quédate con nosotros, Señor.
Que la Virgen María siempre nos lleve de su mano a su Hijo, Jesús, Señor nuestro.
Ánimo.
P. Gerardo Moreno
En nombre de la Zona Pastoral San Juan Pablo II, de mis hermanos en el ministerio, agradecemos a nuestras Parroquias por la participación en el Bingo Zonal, realizado el sábado 13 en Nuestra Señora de Coromoto. Siempre agradecido. Sigamos caminando juntos.
Agenda parroquial
Martes, Miércoles y Jueves: 7:00 AM: Adoración al Santísimo y Eucaristía en nuestra Catedral San Juan Pablo II, la Catedral de todos
Viernes 19, 5:00 PM: Misa sectorial en La Querencia.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!









