Sesenta casas prefabricadas se encuentran en el sector Villa Polígono, muchas de estas viviendas comenzaron a deteriorarse. Foto: Níger Martínez

Las viviendas prefabricadas entregadas durante la gestión del exgobernador Francisco Rangel Gómez representan hoy un riesgo directo para la salud pública. Construidas con materiales frágiles y techos de asbesto, las estructuras presentan un avanzado estado de deterioro que se traduce en problemas respiratorios e infecciones cutáneas para sus habitantes.

Entre 2011 y 2012, un total de 60 familias en situación de extrema vulnerabilidad recibieron estas soluciones habitacionales, conocidas en la zona como «casas uruguayas», en el sector Villa Polígono, perteneciente a la parroquia Nueva Chirica. Las obras fueron impulsadas bajo el convenio de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV).

Sin embargo, lo que se presentó como un sistema de ensamblaje modular prefabricado terminó manifestando severas deficiencias constructivas. Los paneles están compuestos por un núcleo de poliestireno expandido, recubierto por delgadas láminas de yeso, un material inflamable que se degrada ante la humedad.

Los techos fueron elaborados con láminas de asbesto, un componente potencialmente carcinógeno cuyas fibras, al desgastarse por el calor y el paso del tiempo, generan graves patologías pulmonares.

Humedad, filtraciones y hacinamiento

Mélida, residente de una de estas estructuras, denunció el impacto directo del deterioro en su entorno familiar, «El olor que sale de las paredes húmedas es insoportable; ya hay miembros de la familia padeciendo problemas respiratorios». La vecina señaló que las filtraciones han provocado la proliferación de hongos en las paredes de yeso.

A pesar de que las autoridades prometieron en su momento el otorgamiento de créditos a través del Banco Nacional de Vivienda y Hábitat (Banavih) para el mantenimiento tras la adjudicación, los recursos nunca fueron liquidados.

La situación empeora por las fallas en el suministro de agua potable, lo que obliga a los vecinos a comprar cisternas o tanques de 900 litros por un costo aproximado de 7.000 bolívares. Además, la ausencia de red de aguas servidas los fuerza a depender de pozos sépticos que colapsan periódicamente.

Crisis de servicios y colapso eléctrico

Karla Ramírez, vocera del consejo comunal, explicó que la problemática del sector abarca deficiencias graves en la infraestructura básica. Las manzanas 7, 8, 9, 10 y 11 sufren apagones constantes desde el año 2012, provocando la pérdida recurrente de electrodomésticos.

En la manzana 11, las familias permanecen conectadas de forma precaria a los transformadores de la avenida principal José Tadeo Monagas, lo que ocasiona sobrecargas en la red.

Las manzanas 7, 8, 10 y 11 carecen de sistema de alcantarillado sanitario. Pese a que la comunidad introdujo los proyectos técnicos para la instalación de redes de aguas negras y electrificación, los organismos competentes no han asignado los fondos requeridos.

Exigencias comunitarias

Ante el estancamiento de la situación, los habitantes de Villa Polígono hicieron un llamado urgente a la Gobernación del estado Bolívar y a la Alcaldía de Caroní para que envíen una comisión técnica que evalúe el estado estructural y biológico de las 60 viviendas. De igual forma, exigen la instalación formal de transformadores eléctricos y la ejecución de la red de cloacas en el urbanismo.

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