Perú

Lima, Perú. El presidente peruano, Pedro Castillo, reveló este domingo que dejó de usar su emblemático sombrero chotano, con el que forjó su identidad política en la campaña electoral del año pasado, a pedido de su hijo y «por hacer un llamado a la unidad» del Perú.

«Mi hijo cumple años el 8 de febrero y uno de los pedidos que me hizo (…) dijo ‘papá, yo sé que mis abuelos, mis hermanos en Cajamarca usamos el sombrero, pero ya eres presidente de todos los peruanos, aparte del abrazo que me vas a dar, por favor quítate el sombrero’. Lo he hecho con la finalidad de hacer un llamado a la unidad», declaró el mandatario en una entrevista con el canal estatal TV Perú.

Fuerte inestabilidad política

En medio de una fuerte inestabilidad política, Castillo dejó súbitamente en febrero pasado de aparecer en púbico con el sombrero de paja, copa alta y ala ancha, típico de su región natal de Chota (Cajamarca), donde vivió ejerciendo de maestro rural antes de llegar a Palacio de Gobierno en julio de 2021.

«Lo extraño bastante, a mi sombrero», reconoció en la entrevista el gobernante, quien durante la campaña electoral se sirvió de este accesorio tradicional para reforzar su imagen y sus orígenes campesinos.

La primera vez que se vio a Castillo sin sombrero fue la noche en la que tomó juramento al actual gabinete de ministros, encabezado por el jurista Aníbal Torres, el cuarto desde que asumió el poder.

Motivo de burlas en redes sociales

Un día antes, el mandatario había recibido a un «coach» en Palacio de Gobierno y, la semana previa, el accesorio fue motivo de burlas en redes sociales, cuando el presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, apareció en una fotografía con el sombrero en un encuentro entre los dos gobernantes en la localidad fronteriza de Porto Velho.

Preguntado por si durante sus 11 meses en el Gobierno ha sufrido discriminación, Castillo respondió que «hay un sector (de la población peruana) que todavía no asimila que un provinciano, un maestro, un hombre rural esté en Palacio».

Durante el diálogo, se refirió también a los orígenes humildes de su familia, que lo crió junto a sus ocho hermanos en el campo andino de Cajarmarca, la segunda región más pobre del país.

«Mis padres son iletrados. Mi madre no conoce una letra y mi padre hace una línea, y esa es su firma», apostilló.

 EFE noticias