AME8993. CARACAS (VENEZUELA), 23/10/2026.- Desde la izquierda, el obispo de San Cristóbal, Juan Alberto Ayala Ramírez; el obispo auxiliar de San Cristóbal, Lisandro Alirio Rivas Durán; el arzobispo de Mérida, Helizandro Emiro Terán Bermúdez, y el obispo de Barinas, Juan de Dios Peña Rojas, asisten a una rueda de prensa este viernes en Caracas (Venezuela). La Conferencia Episcopal de Venezuela demandó la convocatoria a elecciones libres y transparentes y manifestó su preocupación por el clima político del país que, dijo, "continúa agravándose". EFE/ Miguel Gutiérrez

La Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) exigió la convocatoria a elecciones libres y transparentes, al tiempo que manifestó su profunda preocupación por el deterioro del clima político en el país, marcado por una marcada fragilidad institucional y la restricción de las garantías democráticas.

«El país requiere la realización de elecciones libres y transparentes, con un Consejo Nacional Electoral (CNE) imparcial y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente, que garanticen el debido proceso, el cese de las inhabilitaciones y el respeto a los derechos políticos», señala la exhortación pastoral leída por el arzobispo de Mérida, Helizandro Terán, durante la clausura de la CXXVI Asamblea Ordinaria de la CEV.

En el documento, los obispos advirtieron sobre el agravamiento del panorama político debido a la polarización, la falta de institucionalidad y las limitaciones a los derechos democráticos.

Por ello, hicieron un llamado a los líderes políticos a superar estas dinámicas y a comprometerse con un acuerdo nacional fundamentado en el perdón, la reconciliación y la justicia. En este sentido, la jerarquía católica reiteró su disposición a respaldar cualquier proceso de diálogo orientado a solucionar la crisis.

Salario minino muy bajo

Asimismo, la CEV expresó su inquietud por la situación económica, señalando que los ingresos provenientes de la producción petrolera —bajo la supervisión de Estados Unidos— no se han traducido en bienestar para la población.

«El pueblo sufre por la pérdida del poder adquisitivo al no contar con salarios dignos, sino con un sistema de compensación a través de bonos», denunció el episcopado.

En Venezuela, el salario mínimo equivale a pocos centavos de dólar y se complementa con bonificaciones de aproximadamente 240 dólares, las cuales no inciden en las prestaciones ni en los beneficios laborales.

A pesar del crítico panorama, la Conferencia Episcopal destacó algunos signos de avance, entre los que mencionó las liberaciones de presos políticos tras la captura de Nicolás Maduro en enero pasado; medidas que, enfatizó, deben continuar hasta que no quede nadie detenido por motivos ideológicos.

Entre otras mejoras, resaltó una mayor libertad de expresión para los medios de comunicación, la reducción de alcabalas viales donde se cometían extorsiones y la progresiva reactivación de la industria petrolera, la cual comienza a generar nuevas oportunidades de empleo.

Sin embargo, los obispos recordaron que aún queda un largo camino por recorrer para lograr la plena restitución de los derechos civiles y políticos. Varios de los avances citados forman parte de las negociaciones que promueve Estados Unidos entre el chavismo y la oposición dentro de un plan de transición que contempla futuras elecciones presidenciales.

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