
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, convirtió este domingo el cierre de su gira por los 32 estados mexicanos en una reivindicación de la soberanía nacional, un principio que vinculó con la Independencia del país y con las actuales reformas impulsadas para limitar cualquier intervención extranjera.
Ante miles de simpatizantes reunidos en el Zócalo de Ciudad de México, la presidenta sostuvo que la soberanía implica que “ninguna potencia extranjera, ninguna élite económica o política, tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria”, e insistió en que esa facultad “solo le pertenece al pueblo de México”.
Sheinbaum, que está a cuatro días de cumplir dos años en el poder, cerró así una gira de rendición de cuentas que, según detalló, recorrió en 12 días los otros 31 estados del país y congregó a cerca de 850.000 personas en las distintas asambleas en las que presumió sus principales logros desde el 1 de octubre de 2024.
La mandataria hizo coincidir el final del recorrido con el 205 aniversario de la consumación de la Independencia mexicana y utilizó buena parte de su mensaje para trazar un vínculo entre ese proceso histórico y las políticas impulsadas por su administración.
“Las y los mexicanos no queremos injerencias, ni intervencionismos, ni violación a nuestra territorialidad”, afirmó Sheinbaum, quien situó la independencia, soberanía, libertad, igualdad y democracia como los cinco principios que, a su juicio, han marcado las grandes transformaciones políticas del país.
Reformas constitucionales y fricciones con Estados Unidos
El planteamiento de la mandataria cobró especial relevancia en el contexto de la relación bilateral con Estados Unidos.
En 2025, tras la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de designar a seis organizaciones criminales mexicanas como grupos terroristas extranjeros, Sheinbaum impulsó reformas a la Constitución para reforzar las restricciones a las actuaciones de agentes extranjeros en territorio mexicano.
La modificación, publicada el 1 de abril de 2025, establece en el artículo 40 que México no aceptará intervenciones, intromisiones ni otros actos procedentes del extranjero que lesionen su integridad, independencia o soberanía, exigiendo autorización y colaboración expresa del Estado mexicano para cualquier procedimiento o investigación en el país. Asimismo, en el artículo 19, se endurecieron las sanciones para extranjeros que realicen actividades al margen de la ley.
Mensaje velado ante señalamientos internacionales
La postura de la presidenta se dio apenas cinco días después de que Donald Trump defendiera ante la Asamblea General de la ONU el empleo de un fuerte poder militar contra los carteles y calificara a México como el «epicentro» de la violencia del narcotráfico.
Aunque Sheinbaum no mencionó directamente al mandatario estadounidense en su intervención, insistió en que la política exterior y de seguridad nacional debe partir siempre de la defensa territorial.
Por su parte, la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, respaldó la postura presidencial antes del discurso central al declarar que “México no es patio trasero de nadie” y que el país “tiende la mano, pero jamás baja la cabeza”.
Cierre en la plaza pública
Al finalizar, Sheinbaum aseguró que rendir cuentas de cara a la ciudadanía en una plaza pública responde a la naturaleza de su gestión y concluyó su mensaje con proclamas en favor de la unidad popular y los valores patrios.
“Recuerden siempre que no hay divorcio entre pueblo y gobierno, que gobierno y pueblo unidos jamás seremos vencidos. ¡Que viva la soberanía nacional! ¡Que viva la justicia social! ¡Que viva la libertad y la democracia! ¡Que viva la Ciudad de México! ¡Que viva México!”, sentenció.
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