
El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) exigió este miércoles al Gobierno venezolano la publicación de un cronograma de racionamiento eléctrico «claro, público y sectorizado». La solicitud surge ante los constantes cortes de luz que afectan al país y la aplicación del plan de ahorro energético impulsado por las autoridades nacionales para hacer frente a la crisis del servicio.
A través de un comunicado, el gremio advirtió que la falta de un calendario programado y la limitada capacidad de autogeneración provocan un impacto crítico en la actividad comercial. Según la organización, las interrupciones imprevistas dañan áreas neurálgicas como la logística, los equipos electrónicos y la cadena de frío, además de generar pérdidas económicas directas, deteriorar la atención al cliente e incrementar los riesgos de seguridad y salud laboral.
La vulnerabilidad del sector no es uniforme. Consecomercio detalló que solo las grandes cadenas de supermercados y farmacias disponen de plantas eléctricas, cubriendo la demanda del 30 % de la población. En contraste, el 70 % restante depende de abastos, panaderías, ferreterías y pequeñas farmacias que no cuentan con autogeneración y operan a ciegas sin una planificación diaria.
Para evitar la quiebra de estos establecimientos, la representación empresarial propuso una serie de medidas de emergencia:
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Incentivos fiscales y de importación: Exonerar aranceles e impuestos a la importación de plantas eléctricas, paneles solares y luminarias LED, junto con descuentos en facturas por electricidad no prestada y alivios tributarios locales.
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Flexibilidad operativa: Permitir esquemas de trabajo remoto y horarios adaptables, además de garantizar el suministro prioritario de combustible.
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Protección a zonas clave: Asegurar flujo constante de energía en centros financieros y comerciales.
Pico de demanda e inspecciones gubernamentales
La postura del sector comercial coincide con un despliegue de inspecciones oficiales en comercios y hoteles para verificar el acatamiento de las medidas de ahorro de energía.
Según datos del Ministerio de Energía Eléctrica, el consumo alcanzó esta semana los 15.625 megavatios (MW), la cifra más alta registrada en los últimos ocho años y un 3,6 % superior al pico máximo del año 2025. El Ejecutivo atribuyó este incremento a las altas temperaturas asociadas al fenómeno climático del «Superniño» y al dinamismo de la actividad económica.
Mientras la versión oficial adjudica históricamente el deterioro del sistema a las sanciones internacionales, la oposición y analistas del sector sostienen que las fallas estructurales responden a la corrupción y a la falta de mantenimiento prolongado en la infraestructura nacional. En medio de este escenario, la representación diplomática de Estados Unidos en el país informó recientemente sobre la visita de expertos técnicos del Departamento de Energía para evaluar la principal hidroeléctrica de la nación y trazar una hoja de ruta para su modernización.
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