Teherán.- El abogado de la familia de Mahsa Amini, Saleh Nikbakht, indicó que médicos acreditados independientes aseguran que la muerte de la joven bajo custodia policial fue por golpes y no por enfermedades previas, como lo han indicado hasta ahora las autoridades del país.

«Yo, y los médicos de renombre y las personas con conocimientos que han sido consultadas, creemos que Mahsa definitivamente fue golpeada antes de llegar a la comisaria y con una alta probabilidad también cuando estuvo allí detenida», dijo Nikbakht en una entrevista al periódico iraní Etemad.

«Un responsable dice que Mahsa tenía una enfermedad anterior, otro dice que las pastillas para la tiroides de Mahsa causaron su muerte, otros hablan de otras enfermedades….», criticó el letrado.

Mahsa Amini entró al estado de coma y fue ingresada en el Hospital Kasra de Teherán horas después de su detención, el 13 de septiembre, y dos días más tarde la policía confirmó en un comunicado su arresto por no llevar bien el velo y rechazó cualquier responsabilidad. La joven falleció el 16 de septiembre.

Hasta el momento las autoridades han atribuido su muerte a problemas de salud y han negado que haya sido golpeada, aunque también indican que las investigaciones de las instituciones correspondientes se completarán esta semana y la medicina forense debe dar su informe final al respecto.

Nikbakht subrayó que médicos especializados y expertos independientes aseguran que «la muerte de Mahsa no tiene nada que ver con su enfermedad anterior, que consistía en la extirpación de un lunar o una pequeña glándula sobre el ojo».

Asimismo, el abogado negó que Mahsa tuviese antecedentes de enfermedad cardiovascular o renal en el pasado y subrayó que «no se puede relacionar su repentina muerte con enfermedades previas y subyacentes».

«Su familia quiere saber qué tipo de enfermedad o trauma externo causó la sangre que se filtró desde la parte inferior del cráneo detrás de su cuello y orejas», detalló Nikbakht, y destacó que la familia de Mahsa quiere la formación de «un comité de investigación independiente con que incluya de 3 a 5 médicos de confianza».

«Sin este comité independiente -agregó-, no es posible hacer que la gente acepte que el proceso de investigación del caso fue transparente e imparcial».

La muerte de Amini ha generado desde el 16 de septiembre fuertes protestas contra el sistema teocrático iraní en varias ciudades del país.

 

EFE