La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronuncia un discurso durante la sesión plenaria de apertura de la Cumbre de Energía Nuclear del OIEA en París, Francia, el 10 de marzo de 2026. (Francia) EFE/EPA/ABDUL SABOOR / POOL MAXPPP OUT

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, enfrenta réplicas de altos cargos comunitarios tras afirmar que Europa «ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial». António Costa y Teresa Ribera lideran las discrepancias, en un contexto de percepciones sobre su alineación con EE.UU. e Israel en la guerra contra Irán.

En un discurso ante embajadores de la UE, Von der Leyen abogó por un «sistema de gobernanza mundial basado en normas», pero criticó formatos tradicionales como la ONU y urgió «formas creativas» para resolver crisis. Añadió que Europa debe trazar «su propio camino» para proteger intereses, sin aludir al ataque a Irán fuera del marco onusiano. Fuentes comunitarias aclaran que busca mayor independencia con valores fundacionales, no descartar normas internacionales.

Respuesta de Costa: defender el orden basado en normas

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, replicó en el mismo foro: en un mundo donde Rusia viola la paz, China altera el comercio y EE.UU. desafía normas, «la misión de la UE es defender el orden internacional basado en reglas». Representando a los 27 gobiernos, enfatizó la primacía del multilateralismo.

La vicepresidenta Teresa Ribera admitió que Von der Leyen «pudo no expresarse adecuadamente», pero la respaldó en su compromiso con el orden global, viéndolo como «nuclear» para la seguridad europea. El ministro José Manuel Albares se alineó con Costa: no hay «oposición entre viejo y nuevo orden», sino entre orden y desorden. Yolanda Díaz las tildó de «desafortunadas», optando por la «barbarie» sobre la legalidad.

Voces desde la Eurocámara y expertos

Iratxe García, presidenta del grupo socialdemócrata, expresó «preocupación» por cuestionar el multilateralismo sin reflexión. El Gobierno español y analistas ven en sus palabras —incluida la de que Irán no merece «ni una lágrima»— un giro favorable al eje EE.UU.-Israel, avivando debates sobre el rol de la UE en crisis como la de Oriente Medio.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store