Caracas.- El director ejecutivo de Ciudadanía en Acción, Edison Arciniega, afirmó este martes que la desigualdad social en el país, que por años ha marcado el plato venezolano, se ha profundizado considerablemente en los últimos días, debido a la escasez de diesel. 

Venezuela sufre actualmente la escasez de combustible, básico para el transporte público y la agroindustria, debido a años de desinversión en la industria petrolera y las sanciones de Estados Unidos a la administración de Nicolás Maduro. 

En entrevista con Vladimir Villegas, por Globovisión, Arciniega dijo que mientras un grupo importante de venezolanos consume más de 3 mil calorías, otro grueso de la nación puede estar por el orden de 1.400 calorías.

El experto en materia alimentaria precisó que en Venezuela «el hambre es extensiva, pero no intensiva», y en relación a este comentario, detalló que hay hambre, que está enferma y reduce la esperanza de vida, pero no mata. En razón de ello, no hay hambruna. 

Al ser consultado sobre el tema de la llegada al país del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, Arciniega celebró que un millón y medio de niños reciban asistencia. Insistió en que esta ayuda  es «muro de contención» contra el hambre para que no se siga condenando  la generación de relevo. 

«Esto es la demostración que el Estado abandonó la negación del 2016 para entrar en agenda de construcción de respuesta (…) Somos un país pobre y debemos asumirlo y avanzar en una agenda que nos permita soluciones», enfatizó. 

Realidad del campo venezolano

En cuanto a la realidad del campo venezolano, el especialista condenó enérgicamente las políticas agrarias que anarquizaron el campo venezolano y en razón de lo que hoy existen más de cuatro millones de hectáreas, antes productivas, hoy quebradas. 

Sobre este mismo tema cuestionó que hoy el latifundio esté en manos de mafias campesinas que en nada suman al plato nacional. «Si no resolvemos el problema de la tierra, el campo no va a producir», destacó.  

«Clap destinados a desaparecer»

En cuanto a la distribución de los Comité Locales de Distribución de Alimentos (CLAP), Arciniega dijo que parecieran estar destinados a desaparecer. Citando el sistema de monitoreo de la ONG que representa, añadió que el mes próximo pasado solo llegó a 36% de los hogares, y con apenas siete kilos de comida cuando estaba planificado para 19 kilos. 

Ante este panorama complejo, el sociólogo explicó que debe producirse una profunda reforma agraria para poner las tierras en manos de gente que las produzca. También hizo mención a la necesidad de rescate del sistema alimentario nacional. 

Dijo que siguen apostando al diálogo entre sectores productivos y el Ejecutivo Nacional, aclarando que no se trata de dar oxígeno al Gobierno, sino que persiguen «llenar la barriga de la gente».