El 71 % de la población en Panamá considera que el país es inseguro, a pesar de que únicamente el 16 % reportó haber sido víctima directa de un delito en los últimos doce meses. Así lo revela el IX Informe de Calidad de Vida, elaborado por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) junto al ‘Observatorio Panamá, ¡cuéntame!’ y organismos internacionales.
El estudio, basado en 1.238 encuestas aplicadas a nivel nacional entre agosto y septiembre de 2026, evalúa de manera integral el bienestar en la nación centroamericana a través de variables como salud, empleo, vivienda, ambiente y seguridad.
Desafíos estructurales y brechas territoriales
«Panamá no enfrenta un solo problema de calidad de vida, sino un conjunto de desafíos que se refuerzan mutuamente: pobreza, desigualdad territorial, exclusión educativa, informalidad laboral, brechas en salud, inseguridad, carencias habitacionales, congestión urbana y riesgos ambientales», explicó Renán Arjona, coordinador del ‘Observatorio Panamá, ¡cuéntame!’.
Arjona enfatizó que el reto fundamental del país radica en transformar el crecimiento económico en bienestar sostenible para toda la población, cerrando las marcadas disparidades entre regiones.
En el ámbito de la seguridad, el repunte de la percepción negativa ha estado impulsado por un incremento del 8 % en los homicidios registrados durante el primer semestre, el accionar del crimen organizado, la violencia de pandillas y eventos de alto impacto como una reciente fuga carcelaria.
Curiosamente, el temor al delito varía ampliamente según la geografía: en la provincia de Panamá alcanza su punto máximo con un 83 %, mientras que en zonas como Colón y Los Santos la cifra se sitúa en un 52 %, el nivel más bajo del estudio.
Estancamiento en índices delictivos y seguridad alimentaria
El informe destaca un aumento considerable en la tasa de denuncias entre 2017 y 2025, promediando más de 90.000 casos anuales para una tasa media de 2.094,5 delitos por cada 100.000 habitantes. Asimismo, el indicador de hurtos y robos refleja un cambio marginal: mientras que antes de la pandemia de 2020 ocurría un robo cada seis minutos, para 2025 la frecuencia apenas disminuyó a un evento cada siete minutos.
Más allá de la criminalidad, el diagnóstico arroja cifras alarmantes en materia social: en promedio, el 47 % de los hogares panameños comió menos de tres veces al día en el último mes por falta de ingresos. La vulnerabilidad se agudiza drásticamente en las comarcas indígenas, donde la privación alimentaria afecta al 74 % de las familias.
El reporte contó con el respaldo técnico de agencias de la ONU, la firma Gallup de Panamá y la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana (capítulo local de Transparencia Internacional).
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!









