Hoy felicito a cada profesional de la Comunicación Social que con Convicción se ha mantenido  firme en su misión, Comunicando e Informando con veracidad y oportunismo a una población que tiene la necesidad de estar informada.

Mi reconocimiento a ustedes que pese a las turbulencias que el actual contexto social presenta; deciden producir la información y divulgarla con compromiso social.

Las siguientes líneas las escribo para que reflexionemos sobre el quehacer del Comunicador Social en este momento histórico que nos apremia, en donde la dualidad e incertidumbre se han hecho cuerpo en el quehacer periodístico producto del avasallante acontecer noticioso que se suscitan de forma vertiginosa.

Esta dinámica que ha obligado a cada Comunicador a mantenerse a la vanguardia informativa, integrando los distintos géneros periodísticos para la argumentación informativa.

El siglo XXI nos obsequia la Era Comunicacional, donde “LA COMUNICACIÓN  LO ES TODO Y TODO COMUNICA”. Sin ella no podríamos vivir, tal como lo expresa el eminente Comunicador Social y Astrólogo Lcdo. Renny Yagosesky.

“La comunicación es un mar simbólico que nos permite navegar juntos. Sin ella estaríamos solos, separados, perdidos, prácticamente inexistentes”.

Sin comunicación no podríamos existir, comunicar es una danza entre quien comunica y quien recibe la información. Al satisfacer esta necesidad se contribuye a la autorrealización del ser humano.

El Comunicador Social ha jugado un  papel histórico, relevante y de vanguardia  en la sociedad, ya que él es quien lleva la gran responsabilidad de comunicar a la colectividad los acontecimientos noticiosos que se suscitan durante la dinámica diaria en sus distintos escenarios (político, cultural, económico, entre otros), el comunicador social tiene la tarea de tender ese puente entre el pueblo y los actores políticos y no políticos de la nación.

De visibilizar a cada actor que hace vida activa en el país. De ser equitativo al momento de sopesar las verdades, tanto la verdadera como la evidenciada. Un comunicador tiene un desafío y un riesgo; el desafío de llevar información veraz y oportuna; el riesgo de ser silenciado.

Este siglo es arrollador, muy cambiante y novedoso; en consecuencia demanda en los comunicadores sociales: veracidad, equilibrio e inmediatez al momento de informar.

Un Comunicador no puede darse el lujo de hacer periodismo con ligereza porque hay una población que tiene la necesidad de ser comunicada con transparencia y sin manipulación informativa o mediática.

Dicha población confía en el contenido de la voz y líneas del periodista. Este tiene que convertirse en un investigador crítico para ensamblar las verdades de manera empática.

Actualmente, la dinámica política venezolana nos ha envuelto a todos directa o indirectamente, afectándonos de alguna manera y en los peores de los casos generando en la sociedad una crisis biopsicosocial-espiritual.

He allí la delicada responsabilidad de nuestros comunicadores sociales al producir y transmitir una información que esté orientada a salvaguardar la paz, la dignidad humana; promoviendo los valores y haciendo uso de la empatía.

Estamos conscientes a lo que se enfrentan nuestros periodistas al cubrir cada pauta, encontrándose con actores y escenarios los cuales promueven ataques entre hermanos (conciudadanos), que irrespetan la dignidad humana de cualquier persona y sobretodo propiciando desde el discurso caos en la nación; esto lo podemos llamar CRISIS, porque quebranta la Paz.

Es por ello que la sociedad venezolana necesita hoy de periodistas que realmente asuman el compromiso genuino de informar con veracidad, equilibrio e inmediatez sin manipular ni socavar el derecho que tiene todo ciudadano a ser informado.

Vaya mi reconocimiento a cada profesional de la comunicación que produce y entrega la información con un enfoque integrador y orientado a satisfacer la necesidad comunicacional de las comunidades desde el respeto y la promoción de la paz. Que hace periodismo intencional, fijándose el objetivo de producir un cambio en el público, educando e informando, moviendo fibras emocionales.

Hoy yo insto y motivo a los Comunicadores Sociales a que continúen haciendo Periodismo  a tiempo y fuera de tiempo pese a los riesgos que las circunstancias más críticas les presenten. Ustedes tienen el desafío de producir discursos emocionales que generen cambios significativos en la sociedad porque tienen la virtud comunicarse de corazón a corazón con cada individuo.

Es momento de seguir practicando la espiritualidad para Comunicar desde el humanismo, la inclusión y el respeto para contribuir a la trasformación de la sociedad.

¡Feliz día del Periodista venezolano, que el Todopoderoso sea lámpara a sus pies y lumbrera a sus caminos en esta ardua y ensalzable labor!

¡Que viva los Comunicadores que tienen el Desafío y el Riesgo de informar!

 

Prof. Gregorio Torres Odreman
Coach Ejecutivo – Profesional
Productor Nacional Independiente de Radio y TV N°  16.056
CEO Emprende y Crece
@soygregoriotorres

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