
Ingresar a los sectores de El Roble por fuera y por dentro, así como a las comunidades de La Laja y Palúa en San Félix, se ha vuelto una tarea titánica para los conductores. La calle Constitución, una arteria vial clave que se extiende desde la avenida Bolívar, cruce con la carrera Tomás de Heres, hasta la carrera Institucional que conecta con la avenida Guayana, se encuentra totalmente saturada de huecos y grietas de todos los tamaños.
A la alarmante cantidad de baches se le suman constantes botes de aguas blancas que deterioran progresivamente la capa asfáltica. Residentes de La Laja detallaron que el tramo más crítico se ubica desde el conocido negocio de venta de cocadas hasta la salida a la avenida Guayana, un trayecto donde los cráteres imposibilitan el libre tráfico automotor.
“Esta vía es una de las más importantes y con más años de servicio en la parroquia. Conecta a tres comunidades que tienen más de 70 años de fundadas. Circular por aquí es tedioso de día, y de noche se vuelve peligroso porque la calle está a oscuras y los conductores no pueden esquivar los huecos”, manifestó uno de los vecinos afectados.
Habitantes de la zona aseguraron que tanto el gobierno regional como la municipalidad están al tanto del colapso vial y de las tuberías rotas; sin embargo, critican la falta de respuestas gubernamentales.
Amenaza eléctrica y falta de mantenimiento ambiental
Carmen Lozada, vecina del sector, denunció que la crisis de infraestructura no se limita al suelo. El tendido eléctrico de las parcelas de El Roble está severamente afectado por la proliferación de «guate pajarito», una planta parasitaria que arropa las guayas de alta tensión.
Los afectados señalaron que han reportado reiteradamente la situación a través de la aplicación VenApp y directamente a Corpoelec para solicitar la limpieza de las líneas, pero continúan sin recibir atención.
Por otra parte, la comunidad manifestó su preocupación por la falta de mantenimiento en la quebrada que cruza El Roble por dentro y que desemboca en la laguna de La Laja. El canal se encuentra actualmente colapsado por maleza y desechos, lo que representa un riesgo inminente de inundaciones con la llegada de la temporada de lluvias.
Ante este escenario de abandono multifactorial, la ciudadanía extiende un llamado urgente al alcalde del municipio Caroní, a la gobernación del estado Bolívar y a Corpoelec para que ejecuten un plan integral que incluya asfaltado, reparación de botes de agua, poda del tendido eléctrico y dragado de la quebrada.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!











