

España recogió en 2024 sólo 9,3 kilos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos por habitante, frente a los 36 kilos de nuevos equipos comercializados, según los datos publicados este miércoles por Eurostat con motivo del Día Internacional de los Residuos Electrónicos.
Este volumen sitúa al país por debajo del promedio comunitario, evidenciando los retos pendientes en materia de gestión de residuos tecnológicos y economía circular a nivel nacional.
Radiografía del reciclaje en la Unión Europea
En el conjunto de la Unión Europea, el mercado de la electrónica registró una media de 32,4 kilos de aparatos comercializados por habitante, mientras que la tasa de recogida de residuos se situó en 12,3 kilos por persona.
Los datos de Eurostat muestran una disparidad considerable entre los Estados miembros. Los países que lideraron la recogida de residuos electrónicos fueron Bulgaria, con 18,9 kilos por habitante; Chequia, con 17,8 kilos; y Francia, con 17,7 kilos. En el extremo opuesto, las cifras más bajas correspondieron a Chipre, con 4,7 kilos; Portugal, con 6 kilos; y Malta, con 6,4 kilos por habitante.
Destino de los aparatos y evolución decenal
El organismo europeo señala que esta brecha entre la venta de equipos y su posterior reciclaje obedece a múltiples factores, entre los que destacan que muchos aparatos continúan en uso prolongado, permanecen almacenados indefinidamente en los hogares a la espera de ser desechados, o bien terminan desviándose hacia circuitos informales de tratamiento.
Al analizar la evolución a largo plazo, Eurostat destaca que entre 2015 y 2024 la introducción de aparatos eléctricos y electrónicos en el mercado europeo experimentó un repunte del 79 %, mientras que la recogida efectiva de residuos electrónicos creció de forma más moderada, pasando de 7,3 a 12,3 kilos por habitante en la última década.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








