La única calle parcialmente asfaltada, el pavimento está gastado, todo lleno de huecos de todos los tamaños. Foto: Níger Martínez

Más de tres décadas han transcurrido desde la fundación de Villa Bahía y El Llanito, comunidades pertenecientes a la parroquia Unare de Puerto Ordaz. En este espacio fueron reubicadas en su momento familias sin techo provenientes de distintos sectores invadidos de San Félix y Puerto Ordaz. Sin embargo, desde su origen, el gobierno local omitió la planificación urbana correspondiente, no se ejecutaron redes de aguas servidas, sistema de agua potable, tendido eléctrico formal ni drenajes. Tampoco se realizó la delimitación de uso de suelo como: áreas residenciales, comerciales, industriales y verdes; ni se contempló el equipamiento básico de escuelas, parques y centros de salud.

Ante el progresivo deterioro de la zona, trabajadores de las empresas básicas que hacen vida en estos sectores se organizaron para denunciar a través de los medios de comunicación las condiciones intransitables de sus accesos. Las vías de comunicación del Eje Atlántico se encuentran destruidas, saturadas por botes de agua potable y anegadas por cloacas provenientes de pozos sépticos colapsados, ante la ausencia total de redes de servicios.

A lo largo de 30 años, los propios vecinos han tenido que instalar por cuenta propia las tuberías de agua y el cableado eléctrico improvisado. Asimismo, denuncian que en todo este tiempo ni el Gobierno nacional ni el regional han ejecutado proyectos de vivienda en la zona. La falta de mantenimiento vial provocó que el transporte público suspendiera las rutas internas; únicamente la avenida principal cuenta con un asfaltado parcial, aunque severamente deteriorado.

Los habitantes manifiestan su desconcierto ante la apatía de las sucesivas gestiones gubernamentales. Señalan que la única presencia institucional del municipio responde a las inspecciones de los fiscales de impuestos, quienes abordan a los comercios situados en la calle principal que divide a El Llanito de Villa Bahía.

Un clamor impulsado por la clase trabajadora

Jean Carlos Franco, trabajador de Sidor y residente de Villa Bahía, en compañía de empleados de Venalum, Alcasa, Ferrominera Orinoco y otras filiales del holding Corporación Venezolana de Guayana (CVG), catalogó como crítica la situación de la arteria vial principal.

«Cuando llueve, la calle principal se convierte en una inmensa laguna que imposibilita el tránsito vehicular. La gente tiene que esperar horas a que el agua baje para poder cruzar de un lado a otro», explicó Francos.

El vocero detalló que la problemática se agrava por la inexistencia de transporte interno, lo que obliga a los habitantes de los cinco sectores de Villa Bahía y los cinco de El Llanito, cuya extensión bordea las márgenes del embalse del río Caroní, a caminar varios kilómetros hasta la avenida Atlántico para abordar un autobús.

Franco enfatizó que la falta de urbanismo obliga al uso continuado de pozos sépticos que ya desbordaron su capacidad, generando focos de contaminación en la vía pública. En tal sentido, exhortó a la Alcaldía de Caroní y a la Gobernación del estado Bolívar a dar respuesta a los vecinos para garantizar el derecho a un hábitat digno y a los servicios básicos establecidos en la ley.

Por su parte, Yamileth Oropeza, comerciante de la calle principal, manifestó que el deterioro vial afecta directamente la actividad económica del sector. Destacó que los pequeños empresarios cumplen religiosamente con el pago de tributos municipales con la expectativa de que esos recursos sean reinvertidos en la infraestructura local.

«El llamado es urgente. Por esta vía transitan vehículos de todo tipo y el deterioro es evidente. Cuando llueve, la situación se vuelve peligrosa porque el agua de lluvia se mezcla con las cloacas

, generando un ambiente insalubre que perjudica la salud de todos», aseveró Oropeza.

Riesgos ambientales y fallas eléctricas

Entre los reclamos prioritarios, los afectados solicitaron la construcción de un sistema de alcantarillado que encauce las aguas servidas y pluviales que bajan desde el Sector I de El Llanito por la Transversal 2 y atraviesan ambos asentamientos, evitando que sigan discurriendo por las calles.

Asimismo, reportan que el servicio eléctrico presenta fluctuaciones continuas y parpadeos constantes debido a la falta de transformadores en varias manzanas. La comunidad exige la pavimentación formal de las calles con sus respectivas aceras y brocales, así como la construcción de escuelas y liceos dentro del sector para evitar que los niños y adolescentes deban trasladarse a zonas distantes para estudiar.

Advirtieron que seguirán pidiendo mejoras para El Llanito y Villa Bahía, hasta que el gobierno local y regional asuman las responsabilidades.

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