La recuperación de la industria del aluminio representa la principal oportunidad para reactivar el aparato productivo de la región Guayana y reinsertar a Venezuela en el mercado internacional, según coincidieron especialistas durante una conferencia organizada por el Grupo IDEAS para Venezuela.

El exdiputado y dirigente Elías Matta sostuvo que el país cuenta con materia prima y talento humano para impulsar el sector, pero enfatizó que la reconstrucción del complejo industrial exige un cambio de modelo fundamentado en la inversión privada, la seguridad jurídica y la privatización de las empresas básicas.

El diagnóstico

Roberto Arredondo, especialista en el mercado internacional del aluminio, recordó que en 1988 Venezuela llegó a exportar 640.000 toneladas métricas anuales, ubicándose entre los 12 mayores productores del mundo.

No obstante, el panorama actual refleja un severo deterioro. Arredondo señaló que Alcasa es «prácticamente irrecuperable» debido al daño estructural sufrido por sus celdas electrolíticas tras los colapsos eléctricos. Por su parte, Venalum opera apenas entre un 15 % y un 20 % de su capacidad instalada, aunque conserva posibilidades técnicas de reactivación.

El presupuesto

De acuerdo con análisis recientes basados en estimaciones de firmas internacionales y del sector corporativo, la recuperación integral del circuito productivo de Venalum requeriría entre 1.600 y 2.300 millones de dólares.

El desglose de la inversión estimada comprende:

Mina de Pijiguao (Bauxilum): Entre 100 y 200 millones de dólares.

Refinería de alúmina (Bauxilum): Entre 500 y 600 millones de dólares.

Celdas electrolíticas (Venalum): Entre 1.000 y 1.500 millones de dólares, con la meta de proyectar una producción cercana a las 460.000 toneladas anuales.

El valor

El especialista Fernando García expuso sobre la necesidad de desarrollar la industria «aguas abajo», transformando el aluminio primario en bienes terminados de alto valor agregado como perfiles para construcción, piezas automotrices, insumos aeroespaciales y productos de ingeniería.

García resaltó que la infraestructura de extrusión del país puede modernizarse bajo estándares internacionales para abastecer el mercado interno y diversificar las exportaciones a través de pequeñas y medianas empresas.

La electricidad

Por su parte, el ingeniero José María De Viana argumentó que la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional depende de su vinculación directa con grandes proyectos industriales exportadores de aluminio, acero y energía, capaces de generar recursos propios para financiar la infraestructura. En ese sentido, mencionó los avances registrados en las obras civiles de la Central Hidroeléctrica Tocoma.

Al cierre de la jornada, el Grupo IDEAS para Venezuela ratificó que continuará promoviendo debates técnicos para definir propuestas orientadas a la reestructuración económica y el desarrollo industrial del país.

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