El gremio periodístico del estado Bolívar viste de luto tras el sensible fallecimiento del Licenciado Cruz Enrique Echenique Aguilar, de 81 años de edad,  insigne veterano de la comunicación social cuya trayectoria marcó indeleblemente la historia del periodismo impreso  en la región guayanesa.

Echenique, ampliamente reconocido por su rigor ético,  profesional y extraordinaria calidad humana, dedicó décadas de su vida al ejercicio apasionado del periodismo. 

Su pluma y capacidad directiva dejaron una huella profunda en medios emblemáticos tanto a nivel nacional como regional, destacando su paso por el diario La Religión (en Caracas), así como por pilares informativos locales como Nueva Prensa de Guayana, El Correo del Caroní y El Diario de Guayana. También recibió destacados reconocimientos como: Primera Clase de la Orden Congreso de Angostura en el año 1.998.

Más allá de su destacada labor como redactor y editor, el Licenciado Echenique se consolidó como un referente indiscutible de la dirección de información en Guayana. Su despacho fungió siempre como una escuela abierta; un espacio donde múltiples comunicadores sociales —incluyendo a aquella generación foránea que llegó a la zona para hacer historia en los medios— encontraron guía, mentoría y un ejemplo viviente de mística laboral. Para todos los profesionales que compartieron con él, Echenique fue mucho más que un director: se convirtió en un maestro del periodismo, respetado y admirado por su incansable vocación de formar con sabiduría y nobleza.

Dejó huellas en la capital 

A lo largo de su carrera por el diario La Religión (en Caracas) , el cual estuvo dirigido por figuras notables como Monseñor Jesús María Pellín, Echenique se destacó por sus crónicas y escritos en diversas áreas.
 

Crítica de Arte y Cultura: Durante las décadas de 1960 y 1970, ejerció como cronista cultural y crítico de arte para el periódico. Son reconocidas sus reseñas sobre destacados pintores venezolanos; por ejemplo, en mayo de 1970 cubrió la exposición de pintores en la galería «Salamandra» y en octubre de 1972 escribió elogiosas críticas sobre el paisaje y el estilo de reminiscencias clásicas del pintor Luis Álvarez de Lugo. Su firma también aparece en importantes textos biográficos de arte nacional de la época. 

Promoción Literaria: En marzo de 1980, formó parte activa del grupo de escritores y periodistas en la Asociación de Escritores Venezolanos (AEV) que rindió homenaje al poeta Luis Ramón Landaeta, apoyando el surgimiento de nuevos valores en las letras y las artes plásticas. 

Hoy, cuando parte a un mejor plano, Ciudad Guayana y Venezuela despiden a uno de los artífices fundamentales de su memoria informativa. Su legado perdurará en cada redacción, en las páginas de la historia regional y en el corazón de quienes aprendieron de su excelencia.

Paz a su alma y honor eterno a su memoria.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store