
Tras aterrizar en Estados Unidos a pocas horas de huir de Brasil, el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, derrotado en las elecciones presidenciales, se declaró este miércoles el «verdadero presidente electo de Brasil». Minutos después dio marcha atrás y se designó «líder de Brasil».
El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro compartió en su perfil de X dos cartas abiertas en un intervalo de 30 minutos. En ellas denunció, sin pruebas, un supuesto «fraude» en la segunda vuelta electoral del domingo.
Sucesión de hechos y huida del país
El electorado reeligió al actual gobernante, Lula da Silva, con el 52 % de los votos frente al 48 % del excandidato del Partido Liberal (PL), una diferencia de más de cuatro millones de votos.
Flávio no ha aceptado su derrota. La misma noche del domingo pidió la «anulación» de los comicios; el lunes bajó el tono y adelantó que denunciará ante la Justicia la candidatura de Lula por supuestos abusos de poder; y el martes huyó de Brasil vía Argentina, luego de que las autoridades le ordenaran entregar sus pasaportes en el marco de una investigación por blanqueo de capitales.
Este miércoles aterrizó en Miami (Florida, EE.UU.) junto a su esposa, Fernanda Bolsonaro, y sus dos hijas, tras recibir el beneplácito del Gobierno de Donald Trump, aliado de su padre. Jair Bolsonaro cumple prisión domiciliaria tras recibir una condena a 27 años de cárcel por tramar un golpe de Estado contra Lula.
Declaraciones e imprecaciones desde EEUU
Flávio publicó las dos versiones de su carta ya instalado en EEUU.
Antes que nada, agradeció al presidente de Argentina, Javier Milei, por su «coraje» y «sentido de justicia», y a Trump, «un gran defensor de la libertad de expresión», por acogerlo en el país.
«Quiero decir, no solo a mis 60 millones de votantes, sino también al pueblo brasileño, que soy el presidente electo y que los criminales que robaron las elecciones en Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía», afirmó en la primera misiva, que borró minutos después.
En ambos documentos remarcó que no «huyó», sino que «salió» de Brasil porque considera que su país atraviesa «un régimen de excepción». El excandidato también se comparó con el francés Charles de Gaulle, el cubano José Martí y los opositores venezolanos Juan Guaidó, Edmundo González Urrutia y María Corina Machado.
Además, se declaró víctima de una «persecución política» después de que el juez del Supremo Alexandre de Moraes le ordenara entregar sus pasaportes en 24 horas dentro de una investigación por presunto blanqueo de capitales. Esa orden motivó su fuga de Brasil en un viaje lleno de misterio y desinformación.
Denuncia de «fraude» sin pruebas
El senador ultra atribuyó el «fraude» a la decisión «ilegítima» e «ilegal» del juez de la Corte Suprema Cristiano Zanin, antiguo abogado personal de Lula, de prorrogar dos horas el horario de votación. Según Flávio, esta medida «permitió que Lula sumara más de 10 millones de votos entre la primera y la segunda vuelta».
Zanin extendió el horario a petición de la campaña de Lula tras varios «incidentes» en el transporte público de algunas ciudades brasileñas. El equipo de Flávio también pidió ampliar la jornada, pero debido a las fuertes lluvias que cayeron en algunas regiones del país.
Sin embargo, los sistemas del Tribunal Superior Electoral (TSE) —órgano que arbitra los procesos electorales brasileños— registraron apenas unos 35.000 votos en esas dos horas, mientras que la diferencia entre Lula y Flávio alcanzó los cuatro millones de papeletas.
Aislamiento político y rechazo entre sus aliados
Asimismo, Flávio pidió a la comunidad internacional que no «normalicen lo que está pasando en Brasil», a pesar de que la gran mayoría de los países —salvo EEUU y Argentina— y todas las instituciones brasileñas, tanto oficialistas como de oposición (incluido el PL), han reconocido el resultado de los comicios.
De hecho, sus demandas tuvieron escaso eco entre sus aliados. Su coordinador de campaña, el senador Rogério Marinho, subrayó hoy a los periodistas que «no hay pruebas» de un presunto fraude y definió la carta de Flávio como un «desahogo».
En la misma línea, el gobernador reelecto de São Paulo, Tarcísio de Freitas, posible sucesor del bolsonarismo para 2030, llamó a pasar página y «respetar el resultado de las urnas».
Entre tanto, Jair Bolsonaro «está intentando asimilar todo lo que está ocurriendo», según transmitió otro de sus hijos, el senador electo Carlos Bolsonaro.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








