La Paz.- El Gobierno boliviano rechazó este martes los recientes dichos del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sobre la situación jurídica de la exmandataria interina Jeanine Áñez y anunció un reclamo diplomático por esas declaraciones que consideró «impertinentes» y una «injerencia».

El ministro boliviano de Exteriores, Rogelio Mayta, ofreció una rueda de prensa en La Paz para replicar las afirmaciones de Bolsonaro sobre un posible asilo a Áñez, que fue condenada a diez años de prisión por incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución cuando asumió el poder en 2019.

«Lamentamos las desafortunadas declaraciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que son absolutamente impertinentes, hacen una inapropiada injerencia en asuntos internos, no respetan las formas de relacionamiento entre Estados y no coinciden con las relaciones de buena vecindad y respeto mutuo entre Brasil y Bolivia», dijo Mayta.

El canciller boliviano sostuvo que «bajo ningún concepto se puede aceptar la injerencia en las decisiones que soberanamente le corresponden a la Justicia boliviana».

Según Mayta, Áñez es procesada por la Justicia boliviana por «diversos cargos criminales, entre ellos, haber cometido graves violaciones de derechos humanos según la investigación» del grupo de expertos independientes enviados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La autoridad recordó que en los primeros días de la gestión transitoria se emitió un decreto que eximía de responsabilidad penal a militares y policías si actuaban de forma proporcional y en legítima defensa en medio de la crisis postelectoral de fines de 2019, una norma que estuvo vigente durante 14 días.

Mayta mencionó las muertes ocurridas en noviembre de 2019 y sostuvo que en el país ocurrieron «graves violaciones de derechos humanos que merecen que se haga justicia» y «para eso deben desarrollarse los procesos necesarios».

«Por eso siquiera pensar en una situación en que Áñez pudiera evadir la Justicia es inadmisible. La impunidad es inadmisible», manifestó.

También indicó que se trabaja para hacer un «reclamo diplomático» por las declaraciones de Bolsonaro.

En una entrevista con un canal de internet, el mandatario brasileño señaló que su país «está poniendo en práctica la cuestión de las relaciones internacionales, de los derechos humanos, para ver si le ofrece asilo» a Áñez en el caso de que «el Gobierno de Bolivia concorde».

«Haremos lo posible para que venga a Brasil», afirmó Bolsonaro, quien consideró que se trata de «una presa injustamente» por unos supuestos «actos antidemocráticos» después de que «ganó el grupo simpático» al expresidente Evo Morales.

OTRAS REACCIONES

Áñez está detenida preventivamente en La Paz desde hace más de un año y el pasado 10 de junio fue condenada a 10 años de cárcel por los sucesos de 2019 que ocurrieron entre el 10 de noviembre, día en el que Evo Morales renunció a la Presidencia de Bolivia, y el 12, cuando la entonces senadora asumió el poder de forma transitoria.

El proceso se realizó a instancias del oficialismo que sostiene que en 2019 hubo un golpe de Estado contra Morales, mientras que la oposición afirma que su renuncia a la Presidencia fue consecuencia de las denuncias de fraude electoral a su favor en los fallidos comicios generales de ese año.

En las redes sociales de Áñez, administradas por sus familiares, se publicó un mensaje de agradecimiento a Bolsonaro «por su repudio a los abusos cometidos» contra la exmandataria interina, quien también aseguró que «no conoce en persona» al presidente brasileño.

«Ella es inocente y no se fue ni se irá del país. Exige Juicio de Responsabilidades por Verdad y Justicia», añade el mensaje.

Por su parte, Morales consideró en Twitter que «el ofrecimiento de asilo, la ‘preocupación’ y movilización mediática y desestabilizadora de políticos de la extrema derecha internacional a favor de los principales responsables del golpe de Estado, demuestran que el gobierno de facto fue el producto de una conspiración externa».

 

EFE