Ciudad Guayana – La Unidad de Diálisis Jesús de Nazareno la cual atiende más de quince pacientes por turno,  debe comprar de dos a tres  cisternas de agua al día para poder atender a las personas quienes necesitan de este tratamiento médico, que consiste en eliminar artificialmente las sustancias nocivas o tóxicas de la sangre, especialmente las que quedan retenidas a causa de una insuficiencia renal.

Esta unidad presta servicios a duras penas debido a la carencia del servicio hídrico, pues  una cisterna de agua solo dura un turno y tiene un valor de 20 dólares que algunas veces los pacientes y familiares logran recaudar, pero otras veces no.

Muchos pacientes  tratan de solventar el problema del agua llevando botellones, envases y hasta tambores llenos del vital líquido para poder dializarse, porque no poseen recursos monetarios para colaborar con el pago de una cisterna.

Llevan más de dos meses sin percibir agua por las tuberías e Hidrobolívar no responde a ningún llamado ni asume ningún rol de apoyo con este centro de salud público.

La falta de agua afecta radicalmente a los pacientes, porque entorpece el proceso de diálisis haciéndolo aún más tedioso e incómodo.

Pacientes y trabajadores de la Unidad de Diálisis Jesús de Nazareno, hacen un llamado a Hidrobolívar, exigiendo una solución que garantice el servicio hídrico de manera efectiva, para continuar brindando buena atención a los pacientes que recuren a esta unidad para realizarse diálisis.

Katiusca González Gutiérrez

Pasante