Ciudad Guayana.- Solo faltando horas para celebrar el día nacional del maestro en nuestro país,  fecha en la que se honra la importante labor de los profesionales, educadores y pedagogos, y se aprovecha para recordar a grandes profesores como lo fueron Andrés Bello y Luis Beltrán Prieto Figueroa, el profesor Gregorio Torres fijó posición al respecto.

Torres, profesor en educación integral, pedagogo y director de @Emprendeycrece hace un llamado a la zona educativa del estado Bolívar, a su director el profesor Mauro Suárez y al Ministerio del Poder Popular Para la Educación,  para que se le otorgue a los docentes un “sueldo emocional” que inste en integrar al gremio a no rendirse y sigan fomentando la pedagogía del amor, la tolerancia y la humanidad.

“Los docentes somos alfareros moldeadores de carácter, pensamientos y mentes” así definió Torres a los educadores, nos informó a su vez que “actualmente el docente se encuentra desmotivado y lleno de estrés negativo”.

Gregorio opinó desde su punto de vista como pedagogo que “tenemos que contagiar a los actores del hecho educativo de optimismo, esperanza e incentivo para seguir asistiendo a las aulas, solo de esta manera se pueden generar cambios evolutivos en la sociedad”.

Torres considera que se deben comenzar a generar pautas saludables en cada institución, bajándole un poco el volumen al tema político,  para subirle al tema humanista.

También hacer un llamamiento a los padres de cada educando para que apoyen y ayuden a los maestros y maestras que día a día, sin importar las circunstancias, salen a dar educación a cada niño.

“Los estudiantes nos ven como los padres perfectos que siempre han querido tener” dijo Torres.

En este 2020 todo docente que ejerce su profesión merece ser llamado héroe y heroína ondeador del estandarte de la educación, por el esfuerzo que hacen y el riesgo que corren a diario,  solo con el objetivo de seguir formando a sus alumnos.

Uno de los pasos primordiales para cada uno de los educadores debe ser rescatar el deseo de estudiar en los niños, niñas, adolescentes e incluso adultos; abriendo su autoconciencia y la conciencia de ellos.

Finalmente Gregorio Torres felicitó a cada uno de esos educadores que permanecen en el país y que tomaron la decisión de seguir formando parte de la columna vertebral de un país como lo es la educación, dándose automotivación para seguir llevando tal responsabilidad sobre sus hombros, la cual lleva adherido el humanismo generador de estados internos de plenitud en sus alumnos día tras día.  

Katiusca González Gutiérrez

Pasante UBA