Irán ha multiplicado al menos por cuatro en los últimos meses el ritmo al que enriquece uranio a una pureza del 60%, cercano al 90% necesario para ser usado en un arma atómica, una situación que genera una «grave preocupación», según señaló este miércoles el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Este organismo de la ONU confirmó, en un informe restringido al que tuvo acceso EFE, que Irán ha cumplido su anuncio de instalar y emplear más maquinaria para enriquecer uranio al 60%, un material del que acumula ya 274,8 kilos, un 50% más que el pasado octubre.
Irán está enriqueciendo ahora mensualmente entre 34 y 40 kilos de uranio al 60 %, mientras que antes de este acelerón el ritmo era de entre 6 y 9 kilos.
Además, los técnicos iraníes tienen ya el conocimiento y la capacidad para dar el siguiente paso y empezar a producir uranio al 90%, el nivel necesario para un arma atómica.
Toda capacidad
Para ello, tendrían que configurar de una forma especial las cascadas de centrifugadoras, las máquinas empleadas para producir ese combustible atómico.
«Tienen toda la capacidad y todo el conocimiento. Podrían hacerlo en cualquier momento», señaló a EFE una fuente diplomática con conocimiento cercano de este tema.
Con todo, si Irán diera ese paso, el OIEA tardaría sólo entre dos o cuatro días en detectarlo, se mostró absolutamente segura esa fuente.
Eso significaría que el OIEA podría denunciar ese avance antes de que Irán fuera capaz de completar el proceso.
«No sé si Irán quiere asumir ese riesgo», señaló ese diplomático, que pidió no ser identificado debido a lo delicado de la materia y a que se trata de un informe restringido.
Ese informe señala que el OIEA está muy preocupado por la falta de colaboración por parte de Irán para resolver una serie de dudas sobre la naturaleza de sus actividades y que, mientras se mantengan, esta agencia de la ONU «no estará en condiciones de facilitar garantías de que el programa nuclear iraní es exclusivamente pacífico».
Entre esos asuntos está aclarar el origen de uranio modificado artificialmente en dos instalaciones que Irán nunca declaró como parte de su programa nuclear.
Irán comenzó a aumentar el ritmo de enriquecimiento de uranio a principios del pasado diciembre, días después de que la Junta de Gobernadores del OIEA aprobara una resolución de condena por la falta de colaboración del país para aclarar que su programa atómico es, tal y como asegura Teherán, pacífico.
Frenar el enriquecimiento
Esa resolución se aprobó pese a que Irán había aceptado frenar el enriquecimiento de uranio al 60 %.
Irán y las grandes potencias cerraron en 2015 un acuerdo que limitaba el alcance y la capacidad del programa atómico iraní a cambio del levantamiento de sanciones.
Ese acuerdo se debilitó primero tras abandonarlo Estados Unidos, durante la primera Administración de Donald Trump, y luego tras decidir Irán ignorar sus obligaciones, como la de no enriquecer uranio por encima del 3,67%.
En su reporte emitido hoy, el OIEA recuerda que Irán es el único país sin arsenal nuclear que enriquece uranio al 60%.
Además, subraya que han pasado ya cuatro años desde que Irán suspendió la aplicación del protocolo del Tratado de No Proliferación de armas nucleares que permite inspecciones más severas de sus instalaciones.
En el informe, publicado antes de la reunión de la Junta de Gobernadores de la semana que viene, el OIEA critica también a Irán por haber vuelto a rechazar el nombramiento de inspectores especializados en la verificación de su programa atómico.
Esa negativa, así como la retirada de parte de los instrumentos de verificación y vigilancia del OIEA han perjudicado, según este organismo, su capacidad de «dar garantías sobre la naturaleza pacífica del programa nuclear iraní».
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