Dublín.- El primer ministro británico, Boris Johnson, ha prometido acabar con las «ridículas barreras» que ha impuesto el acuerdo del Brexit al comercio entre la provincia de Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido.

Johnson efectuó esas declaraciones a la BBC y forman parte de un documental que emite este martes la cadena sobre el centenario de la creación de Irlanda del Norte con la partición de la isla en dos jurisdicciones.

En el mismo programa, el primer ministro de la República de Irlanda, Micheál Martin, replica que los mecanismos diseñados en el Acuerdo de Salida para fijar una nueva relación comercial entre Londres y Bruselas no ponen en riesgo la integridad territorial del Reino Unido.

Martin se refería, en concreto, al llamado Protocolo Irlandés, incluido en ese acuerdo para mantener abierta la frontera entre las dos Irlandas, clave para sus economías, altamente interconectadas, y para el proceso de paz.

A cambio, este mecanismo impone controles comerciales fronterizos entre Irlanda del Norte, integrada en el mercado único comunitario, y el resto del Reino Unido, lo que es percibido como una amenaza a la integridad territorial por parte de la comunidad protestante-unionista de la región.

Esta nueva burocracia ha provocado también problemas de suministro de ciertos productos y ha acentuado el malestar de los sectores más radicales del «monarquismo» norirlandés (leal a la corona británica), que ha desembocado en enfrentamientos con la Policía y la comunidad nacionalista-católica, partidaria de la reunificación de Irlanda.

Por ello, Johnson subrayó a la BBC que adoptará las «medidas necesarias» si la Unión Europea (UE) rechaza eliminar los aspectos «absurdos» del nuevo acuerdo comercial que entró en vigor el pasado mes de enero.

De momento, el primer ministro británico ya ha adoptado medidas unilaterales para retrasar la aplicación de controles aduaneros a productos que entran en el mercado comunitario a través de Irlanda del Norte, lo que ha llevado a Bruselas a lanzar acciones legales.

Johnson también abordó la delicada cuestión de la reunificación de Irlanda a través de un referéndum, tal y como contempla el acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), el texto que puso fin al conflicto en la región.

El Brexit, rechazado por la mayoría de los norirlandeses en la consulta de 2016, ha dado un nuevo impulso a las aspiraciones históricas de reunificación de la comunidad católica-nacionalista, liderada por el partido Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA).

Los republicanos creen que se podría celebrar un referéndum sobre esta cuestión dentro de unos cinco años, pero Johnson aseguró al citado documental de la BBC que eso no ocurrirá en «mucho, mucho tiempo».

 

EFE