Nairobi.- Kenia investiga la muerte del conocido periodista pakistaní Arshad Sharif este domingo al ser tiroteado por la Policía en el sur del país, después de que no se detuviera en un puesto de control en la carretera, si bien los detalles del incidente aún no están claros, informaron hoy las autoridades.

Ante «el presunto asesinato a manos de la Policía de un ciudadano pakistaní (…) anoche en el condado de Kajiado (limítrofe con Nairobi), nuestro equipo de respuesta rápida ya ha sido enviado», declaró este lunes Ann Makori, presidenta de la Autoridad Independiente de Supervisión Policial (IPOA), organismo civil creado en 2011 con presupuesto del Estado.

«El incidente ocurrió alrededor de las 23.00 y las 22.00 horas (entre las 20.00 y las 19.00 GMT)», añadió Makori.

En un comunicado, el portavoz de la Policía keniana, Bruno Shioso, señaló que «las autoridades competentes se encuentran ahora mismo investigando el incidente para emprender las acciones adecuadas».

«Hoy he perdido un amigo, un esposo y mi periodista favorito. Según la Policía, fue tiroteado en Kenia», dijo, por su lado, en la red social Twitter Javeria Siddique, mujer del veterano periodista, crítico con el Ejército de Pakistán.

Según un informe policial sobre los hechos recogido por medios kenianos, Sharif viajaba en un automóvil junto a su hermano Khurram Ahmed en dirección a Nairobi cuando hallaron la carretera cortada por la Policía después de que se hubiera denunciado el robo en la zona de un coche con un niño, que más tarde fue encontrado.

«Se estableció que Khurram Ahmed y su hermano ahora fallecido estaban conduciendo y (…) encontraron la carretera bloqueada usando pequeñas piedras y decidieron pasarlas. Fue entonces cuando escucharon disparos de armas de fuego dirigidos contra su vehículo desde la parte delantera y trasera. No se detuvieron y continuaron el viaje», detalla el texto.

«Khurram (…) vio que su hermano había muerto por un disparo en la cabeza que había entrado desde la parte trasera de su cabeza y salido por la parte frontal», añade la nota.

Las matrículas del vehículo robado y el que conducían los dos hombres empezaban con las mismas dos letras, lo que sugiere una posible confusión, si bien la Policía no ha dado todavía explicaciones en este sentido.

A través de Twitter, la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) lamentó la muerte del periodista y denunció que «las afirmaciones de ‘identidad equivocada’ no son creíbles. El procedimiento es inmovilizar el vehículo o interceptarlo (…) A los pasajeros no violentos nunca se les tiene que disparar».

Por otro lado, el portavoz del Ministerio de Exteriores paquistaní, Asim Iftikhar, afirmó en un comunicado que la embajada del país asiático en Kenia está en contacto con las autoridades, según el diario paquistaní Dawn.

El periodista asesinado, de 50 años, trabajó durante años en la televisión paquistaní ARY hasta el pasado agosto, cuando abandonó el país tras alegar que estaba recibiendo amenazas constantes.

Después de que el político paquistaní Imran Khan fuese expulsado del puesto de primer ministro el pasado 9 de abril, a causa de una moción de censura promovida por una coalición de partidos, Sharif criticó abiertamente al todopoderoso Ejercito paquistaní, acusándolo de apoyar el cambio de Gobierno.

Organizaciones pro derechos humanos han denunciado repetidamente la violencia policial en Kenia, donde la plataforma Missing Voices (Voces Perdidas) ha registrado 1.264 muertes y 237 desapariciones forzadas a manos de la Policía desde 2007.

 

EFE