
La NASA afirmó este miércoles que el impacto de restos de un cohete de SpaceX contra la Luna tiene precedentes y recordó que la propia agencia realizó en el pasado pruebas similares, al restar importancia a la colisión, presuntamente ocurrida en la madrugada.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, no confirmó, sin embargo, que el impacto, previsto para las 2:35 hora del este (6:35 GMT), hubiera ocurrido, pese a que la noche anterior afirmó -en un comunicado- que existía un 100 % de probabilidades de que se produjera.
Las empresas estadounidenses SpaceX, de Elon Musk, y Firefly Aerospace, involucradas en la misión original, tampoco han confirmado hasta el momento el impacto ni han ofrecido detalles al respecto.
SpaceX se ha limitado a decir, por estos días, que está colaborando con la NASA para evitar que se siga acumulando basura en la Luna.
«Para aquellos interesados en un cohete gastado impactando la superficie lunar, esta rara ocurrencia tiene décadas de historia, remontándose a la era Apolo, cuando la NASA estrelló intencionalmente etapas gastadas contra la Luna para fines científicos e investigación sísmica», dijo este miércoles Isaacman -en la red social X-.
A diferencia de esas pruebas, la caída esta madrugada de la etapa superior del cohete Falcon 9 de SpaceX en la Luna fue completamente sin intención.
Se trata de un deshecho de una misión lunar de Firefly Aerospace y la japonesa Ispace que despegó de la tierra el 15 de enero de 2025 y adoptó una trayectoria hacia la Luna debido a una combinación de la actividad solar y las fuerzas de gravedad, según aclaró esta semana la directora de Programas de Ciencia de la NASA y Dragon en SpaceX, Julianna Scheiman.
Además, la investigadora indicó que la NASA intentaría observar el impacto lunar para comprender la geología de la Luna y perfeccionar las futuras misiones de exploración y científicas
Esto es fundamental para velar por la seguridad de los astronautas y las infraestructuras que la NASA prevé enviar a la Luna en los próximos años para colonizar el satélite», aclaró Scheiman.
La ausencia de una atmósfera fuerte permite que meteoritos golpeen su superficie con asiduidad, lo que representa un peligro para las misiones espaciales.
«La realidad es que los meteoroides golpean la superficie lunar cada hora, con impactos comparables a esta etapa superior ocurriendo aproximadamente cada seis días», subrayó Isaacman.
El funcionario de la NASA agregó que la futura base lunar incorporará naves espaciales reutilizables que no solo transporten astronautas y cargas útiles, sino que también formen parte de la infraestructura misma.
La etapa superior del Falcon 9 pesa aproximadamente cinco toneladas y, fruto de la colisión, los expertos prevén que forme un cráter de entre 20 y 30 metros de diámetro y lance material lunar hasta ochocientos kilómetros de distancia.
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