Hace unos días, Adele compartió un video en sus redes sociales donde llorando anunció que las fechas de su residencia Weekends With Adele en el Hotel Caesars Palace del Coliseo de Las Vegas fueron pospuestas debido a un brote de COVID-19 entre los miembros de su equipo.

“Lo siento mucho, pero mi espectáculo no está listo. La mitad de mi equipo tiene COVID-19 y es imposible terminar el espectáculo. No puedo darles lo que tengo ahora mismo, estoy devastada. Tratamos absolutamente todo para armar el espectáculo a tiempo y para que fuera bueno para ustedes, pero estamos absolutamente destruidos por las entregas demoradas y por el COVID”, afirmó la británica, de 33 años, en ese momento.

Sin embargo, TMZ dio otra versión de las razones por las que el espectáculo a llevarse a cabo entre el 21 de enero y el 16 de abril no siguió adelante. De acuerdo con fuentes cercanas al Caesars Palace la verdad es que Adele no estaba conforme con la producción de su espectáculo.

La fuente aseguró que la intérprete de Someone Like You no estaba contenta contenta con los escenarios, el coro, el sistema de sonido y otros elementos asociados con el show.

Durante el espectáculo, se suponía que la cantante de Easy on Me realizaría un truco en el agua, pero comparó el diseño final con un “estanque viejo” y se negó a realizarlo, informó el diario The Sun. “Cuando vio el diseño terminado, se negó a participar”, dijo una fuente al medio.

“Adele describió la piscina como un ‘viejo estanque’ y se negó rotundamente a pararse en medio de ella. La intención era llenar la piscina mientras la levantaban con un mecanismo tipo grúa, creando la ilusión de que estaba flotando en el agua”, añadió el informante.

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