Moscú.- El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró hoy que las tropas rusas volverán a sus bases tras las maniobras militares conjuntas en Bielorrusia, algo que, dijo, no ocurre con el despliegue de soldados y armamento aliado en Europa Oriental.

«El que después de maniobras militares las tropas vuelvan a sus cuarteles es lo habitual. En lo que se refiere a la duración, es un derecho soberano de cada Gobierno», dijo en rueda de prensa Lavrov tras reunirse con su homóloga británica, Liz Truss.

Lavrov calificó de «drama» que cada día recuerda más a una «comedia» la reacción occidental a las maniobras «Determinación aliada-2020» que arrancaron el jueves en varios polígonos militares bielorrusos, algunos junto a la frontera con Ucrania.

«Dentro de algún tiempo los países occidentales sabrán que los ejercicios terminaron y las tropas regresaron a territorio ruso. Entonces, se armará un gran ruido para demostrar que Occidente arrancó de Rusia una desescalada, aunque en realidad es vender humo», afirmó.

Mientras, añadió, a diferencia de los ejercicios rusos, tras lo que los soldados regresan a sus habituales lugares de emplazamiento, las tropas que EEUU, el Reino Unido y Canadá envían a los países bálticos y otros países bañados por el mar Negro, no lo hacen.

«Esas tropas y armamento, por regla general, nunca vuelven a casa», subrayó.

Desde un principio, tanto el Kremlin como las autoridades bielorrusas aseguraron que los miles de soldados rusos desplegados en el país vecino para las maniobras regresarán a su término a partir del 20 de febrero.

Moscú y Minsk han defendido la «transparencia» de las maniobras conjuntas, que no rebasarían los límites contemplados por los acuerdos internacionales, al tiempo que acusan a la OTAN de más que duplicar sus ejercicios en el último año y ampliar su presencia militar cerca de las fronteras de ambos países.

En la primera jornada de ejercicio los aviones de asalto Su-25SM, que tienen su base habitual en el Lejano Oriente, participaron en la eliminación de hipotéticos objetivos blindados del enemigo en tierra.

Los Su-25 combaten en la región de Brest, limítrofe con Rusia y Ucrania, mientras los cazas de cuarta generación Su-35 participan en otros polígonos militares de la antigua república soviética.

Durante las maniobras, el mayor despliegue militar en Bielorrusia desde la Guerra Fría, según el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, se ensayarán operaciones de defensa de la Unión Estatal contra una agresión exterior y también acciones de lucha antiterrorista.

La Casa Blanca denunció que Rusia ha desplegado ya 5.000 soldados rusos en la frontera entre Ucrania y Bielorrusia, y que planea incrementar esa cifra hasta los 30.000 hombres.

Dicho despliegue incluiría los temidos misiles tácticos Iskander, que según los militares rusos son capaces de superar el escudo antimisiles estadounidense, aunque el Ministerio de Defensa no ha informado de ello.

 

EFE

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