
La organización ambientalista Provita, en alianza con Loro Parque Fundación y Whitley Fund for Nature, anunció el cierre exitoso de la temporada reproductiva 2026 de la cotorra margariteña (Amazona barbadensis). Un total de 215 aves alzaron el vuelo en los cielos de la Península de Macanao para sumarse a la población silvestre, superando el objetivo mínimo planteado de 180 ejemplares. Con este logro, el Programa de Conservación de la Cotorra Margariteña (PCCM) alcanza, por sexto año consecutivo, la meta de incorporar más de dos centenas de crías en un solo periodo.
Tras finalizar el censo poblacional posterior a la temporada de cría, la población estimada de la especie en vida silvestre en Macanao asciende a 3.203 individuos.
El trabajo de campo, desarrollado entre los meses de abril y agosto, abarcó el monitoreo de 79 nidos activos. La mitad de estos correspondió a cavidades naturales en árboles, mientras que el 50% restante se estableció en nidos artificiales fabricados con tubos de PVC y madera de árboles caídos. Esta estrategia mixta ha sido clave para ampliar la disponibilidad de cavidades de anidación y elevar el éxito reproductivo de la especie.
Asimismo, como medida preventiva contra el saqueo y la cacería furtiva, 106 de los 215 aves fueron trasladados desde áreas desprotegidas hacia zonas custodiadas de manera permanente. Durante la temporada se logró el anillado de 159 pichones, una herramienta de marcaje individual que facilitará el seguimiento de su origen, longevidad y tasa de supervivencia mediante futuras recapturas o registros fotográficos.
Entre los principales logros de conservación en el campo, el equipo documentó por primera vez la eclosión exitosa de un huevo reubicado en el nido de otra pareja adoptiva, tras la muerte de la hembra biológica. El polluelo logró desarrollarse satisfactoriamente hasta convertirse en uno de los volantones que hoy integran la población silvestre.
En cuanto a la dinámica natural, la tasa de depredación y mortalidad se situó en un 6,8% (14 pichones fallecidos), evidenciando el rol activo de la especie dentro de la cadena alimenticia local, donde el cunaguaro figuró como el principal depredador registrado durante esta temporada.
El éxito de estas labores descansa sobre el trabajo incansable de 16 EcoGuardianes (hombres y mujeres de las comunidades de Macanao), encargados de patrullar el territorio, monitorear los nidos y resguardar el hábitat de la cotorra.
A la par del trabajo de campo, el programa fortaleció su componente educativo recibiendo en el campamento de La Chica a 97 estudiantes provenientes del Centro de Educación Inicial Luz del Faro, el Colegio Cecilio Acosta Revete y el Colegio Bella Vista.
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