

La Lista Conjunta, coalición electoral integrada por las formaciones de izquierda y árabes Jadash, Taal y Balad, lanzó este lunes su campaña en hebreo —orientada al electorado judío israelí— con un acto en Tel Aviv de cara a los comicios parlamentarios del próximo 27 de octubre. Sin embargo, la jornada culminó entre momentos de tensión cuando los candidatos tuvieron que abandonar el recinto por la puerta trasera ante el acoso e insultos de un grupo de radicales de derecha que los esperaba a la salida.
A las afueras del centro cultural, contramanifestantes increparon a los asistentes acusándolos de «apoyar el terrorismo», vigilados por una veintena de agentes de policía y soldados. Los gritos obligaron a que la mayoría de los líderes políticos se retiraran veladamente para evitar enfrentamientos directos.
Liderazgos y vetos judiciales en la coalición
En el evento participaron los máximos referentes de la alianza: Jadash, representado por Yusef Yabarín; la formación secular Taal, encabezada por Ahmad Tibi; y Balad, representado por Sami Abu Shehadeh.
Abu Shehadeh recibió una fuerte ovación de los asistentes tras haber tenido que retirar su candidatura días atrás, luego de que la Comisión Electoral Central vetara su participación y el Tribunal Supremo ratificara la decisión. La inhabilitación ocurrió por un artículo publicado tras los ataques del 7 de octubre de 2023 en el que calificó lo sucedido como «un acontecimiento histórico importante desde el punto de vista militar, político y estratégico», pese a que el texto no contenía apelaciones directas a la violencia.
El objetivo de diez escaños para frenar a Netanyahu
Durante los discursos, los dirigentes llamaron a concentrar el voto de la izquierda y de la población árabe-israelí. «O es la derecha y otra legislatura del Gobierno de la masacre, o una gran y potente Lista Conjunta que velará por todos los ciudadanos del país, judíos y árabes por igual», aseveró Yusef Yabarín en la apertura. Por su parte, Ahmad Tibi enfatizó: «Ganaremos diez escaños y echaremos a este Gobierno maligno».
La coalición busca alcanzar al menos una decena de representantes en la Knesset (de 120 escaños) para convertirse en una pieza clave e indispensable en la conformación de una futura mayoría que ponga fin al mandato del primer ministro Benjamín Netanyahu.
Rechazo de la oposición y busca del voto judío progresista
Pese a sus aspiraciones, la coalición enfrenta un panorama complejo. La mayoría de los partidos de la oposición convencional han reiterado que no formarán Ejecutivo con las fuerzas árabes, una postura profundizada por la narrativa del oficialismo, que ataca al candidato opositor Gadi Eisenkot señalando que requerirá del apoyo árabe para gobernar.
Aun así, la alianza insiste en su estrategia inclusiva. «Hay que reconocer que la mayoría de los votos vienen de la población árabe, pero existe una base electoral que apuesta por lo que ofrecemos», explicó Mauricio Lapchik, director de campaña de la coalición. Lapchik remarcó que la Lista Conjunta es la única «alternativa real» que defiende la solución de dos Estados, condena abiertamente la ofensiva en Gaza —calificada por varios miembros como «genocidio»— y promueve la igualdad plena para la población palestina con ciudadanía israelí.
El director de campaña lamentó además el ambiente de hostilidad que predomina en el país, señalando que varios locales se negaron a alquilarles espacios por miedo a boicots: «No fue fácil conseguir un lugar. Habla un poco de la situación de la sociedad israelí, en la cual hacer un evento así tiene su peligro».
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