Un estudio de tipo observacional con cerca de 112.000 pacientes ha revelado que las mujeres que toman los medicamentos GLP-1 para la diabetes o para adelgazar tienen un 30% menos de posibilidades de desarrollar cáncer de mama que quienes no los toman.

Así lo pone de manifiesto una investigación presentada este martes en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés), que aparece recogida también en la revista JCO Oncology Practice.

Los fármacos GLP-1 imitan una hormona natural del organismo llamada péptido similar al glucagón tipo 1, que ayuda a regular el azúcar en sangre y el apetito. Originalmente, se usaron para tratar la diabetes tipo 2 y en la actualidad se recetan para tratar la obesidad.

Una relación a seguir estudiando
Un buen número de estudios observacionales ha relacionado la toma de estos medicamentos con un menor riesgo de enfermedades degenerativas y de desarrollo (o recaídas) de cáncer, entre otros. Ahora, un equipo de varios centros de investigación médica de la Universidad de Pensilvania han analizado qué datos hay sobre su relación con los tumores de mama.

Para ello, han examinado los historiales médicos de 111.646 mujeres de entre 45 y 80 años con un índice de masa corporal (IMC) de 25 o superior (el umbral de sobrepeso) que se hicieron mamografías entre enero de 2022 y junio de 2025.

De esas mujeres, 15.264 (el 13,7%) tenían recetas documentadas de estar tomando medicamentos con GLP-1, y 96.382 (el 86,3%) no.

Los investigadores pusieron el foco en si las mujeres habían sido diagnosticadas de cáncer de mama en dos cohortes diferentes: el grupo completo de 111.646 mujeres y una cohorte más pequeña de 30.528 mujeres.

En este grupo más pequeño, las 15.264 mujeres que tomaban fármacos GLP-1 fueron emparejadas con otras de la misma edad, raza, etnia, índice de masa corporal, densidad mamaria y estado de diabetes para limitar el sesgo y los posibles factores de confusión.

El resultado fue una menor incidencia de cáncer de mama en ambas cohortes, un 35,1 % menos de probabilidades de desarrollarlo en el análisis completo de las 111.646 mujeres, y un 30,5 % menos de probabilidades en la cohorte emparejada (de 30.528).

Los autores atribuyen este menor riesgo a dos causas, por una parte los fármacos GLP-1 reducen la inflamación sistémica y tienen otros efectos metabólicos que podrían inhibir el crecimiento tumoral; y, por otra, al ayudar a las mujeres a perder peso también reducen uno de los factores de riesgo del cáncer de mama: la obesidad.

El estudio no tuvo en cuenta el tipo de medicamento GLP-1 que tomaban las mujeres, ni la duración de su uso, ni los factores de riesgo genéticos, ni el estadio o tipo de cáncer en el momento del diagnóstico.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store