

Roberto Mancini vuelve a sentarse en el banquillo de la selección italiana con el reto de repetir la reconstrucción que ya lideró hace ocho años, abrir un nuevo ciclo y emular la gesta de la Eurocopa conquistada en 2021, un título que supuso un oasis en medio de la profunda crisis del ‘calcio’.
Detrás de su regreso se encuentra el nuevo director técnico de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Paolo Maldini, encargado de diseñar el nuevo proyecto deportivo de la selección, quien previamente tanteó a otros técnicos como Pep Guardiola o Carlo Ancelotti, aunque ninguno de los dos aceptó la propuesta.
Maldini ha recurrido a uno de los entrenadores que mejor conoce la estructura del fútbol italiano y al último seleccionador que consiguió devolver a la ‘Azzurra’ a saborear el éxito, convencido de que su experiencia puede servir para revertir una situación marcada por la tercera ausencia consecutiva de Italia en un Mundial.
Mancini regresa ante un desafío aún mayor
Su regreso responde a la voluntad de la nueva dirección deportiva de recuperar una figura que ya demostró capacidad para reconstruir un equipo nacional después de una de las mayores crisis de su historia.
Si en 2018 recibió el encargo de levantar una selección golpeada por la ausencia en el Mundial de Rusia, ahora vuelve con una misión similar, en un contexto todavía más delicado tras tres eliminaciones consecutivas en las fases de clasificación mundialista.
La apuesta de la FIGC se sustenta en la experiencia y el conocimiento de un entrenador que ya ha gestionado la presión del banquillo italiano y que conserva el reconocimiento de buena parte del entorno futbolístico por haber devuelto a la ‘Azzurra’ un título continental.
El regreso de Mancini tampoco está exento de interrogantes. El técnico dejó la selección tras no lograr la clasificación para el Mundial de Catar 2022, un revés que empañó el éxito de la Eurocopa.
Además, deberá acelerar el relevo generacional de una plantilla que ha perdido buena parte de los referentes del título continental conquistado hace cinco años.
Trayectoria en los banquillos
Mancini no es un desconocido para el fútbol italiano. Su carrera en los banquillos comenzó en 2001 al frente del Fiorentina, con la que conquistó una Copa Italia, antes de dirigir al Lazio.
Su gran salto llegó en el Inter de Milán, donde levantó tres títulos consecutivos de la Serie A entre 2006 y 2008 y completó una de las etapas más exitosas de su carrera, con siete trofeos en total al frente del conjunto ‘nerazzurro’.
En 2009 asumió el desafío de dirigir al Manchester City, al que condujo a la conquista de la FA Cup en 2011 y de la Premier League un año después, poniendo fin a más de cuatro décadas sin títulos ligueros para el club inglés.
Posteriormente, pasó por el Galatasaray y el Zenit de San Petersburgo antes de recibir la llamada de la selección italiana en 2018.
Su primer mandato al frente de la ‘Azzurra’ comenzó tras la traumática eliminación ante Suecia en la repesca para el Mundial de Rusia 2018, la primera ausencia italiana en una Copa del Mundo en seis décadas.
Con él como entrenador, Italia recuperó una identidad futbolística reconocible y encadenó una histórica racha de partidos sin perder que culminó con la conquista de la Eurocopa 2020, disputada en 2021, el último gran título conseguido por la selección.
Su etapa también estuvo marcada por la decepción de no lograr la clasificación para el Mundial de Catar 2022 tras caer frente a Macedonia del Norte en la repesca. Permaneció al frente del combinado nacional hasta 2023, cuando aceptó la oferta para dirigir a la selección de Arabia Saudí.
Tras su paso por el combinado saudí, Mancini inició una nueva etapa en el Al-Sadd catarí en noviembre de 2025, de donde anunció su salida a mediados de junio.
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