

La integridad física de más de 500 estudiantes y cerca de 200 trabajadores, entre personal docente, administrativo y obrero, se encuentra en riesgo inminente debido al avanzado deterioro estructural de la edificación del Centro Educativo Nacional Negra Hipólita, ubicado en el sector Los Clavellinos de la parroquia rural Pozo Verde.
La infraestructura, construida hace 17 años con financiamiento del Ministerio para el Ecosocialismo, fue declarada oficialmente como «no apta para albergar estudiantes» tras una inspección de campo realizada por funcionarios de Protección Civil y el Cuerpo de Bomberos del Municipio Caroní.
A pesar de que en la parroquia funcionan 25 planteles escolares, la sede de tres pisos del CEN Negra Hipólita es el principal núcleo educativo nacional de la zona, al recibir a jóvenes procedentes de diversas comunidades agrarias alejadas.
Paredes energizadas, filtraciones y colapso eléctrico
De acuerdo con el testimonio de los afectados, la falta prolongada de mantenimiento preventivo y las severas filtraciones en el techo provocaron el desprendimiento progresivo del concreto y la filtración de agua de lluvia hacia el cableado interno. Esta situación genera que las paredes de las 24 aulas, las escaleras y los pasamanos metálicos queden completamente energizados, registrándose descargas eléctricas al contacto.
Yosmel Villalba, representante del centro educativo, explicó que durante la temporada de lluvias el agua se filtra a cántaros por los techos y se escurre por los muros, inundando los salones y pasillos de los tres niveles hasta la planta baja. «Con la visita de Protección Civil y Bomberos, los expertos determinaron que la sede no está apta. Queremos evitar una tragedia a mayor escala», señaló Villalba.
A la falla de la red eléctrica se le suma la ausencia de agua potable por tuberías, lo que obligó a los representantes a financiar la perforación de un pozo profundo y la compra de un tanque de almacenamiento, la destrucción de los pizarrones, la falta de pupitres y las condiciones insalubres de los sanitarios. Asimismo, el acceso al plantel se dificulta por el deterioro de la vía principal, ubicada a más de un kilómetro de la carretera que une las parroquias Nueva Chirica y Pozo Verde, trayecto donde el transporte público dejó de circular y solo transitan motocicletas.
Rechazo a la educación virtual y llamados a las autoridades
Frente al dictamen de los organismos de prevención, la directiva y la comunidad optaron por reducir la jornada presencial a un día a la semana para impartir asesorías académicas, medida que genera rechazo entre los padres por considerar que perjudica el desarrollo cognitivo de los alumnos.
Neylimar Carrero, miembro de la comunidad educativa, aclaró que las clases no están suspendidas formalmente, pero enfatizó que la asistencia esporádica retrasa el aprendizaje básico. «No es lo que deseamos los representantes ni el consejo comunal; pedimos que reciban sus clases normales como en cualquier institución del Estado. Es imperativo que la edificación sea rescatada antes de que el techo se caiga junto con las paredes», afirmó.
Por su parte, Meylin Rodríguez, vocera del Movimiento Bolivariano del CEN Negra Hipólita, hizo un llamado público al ministro de Educación, Héctor Rodríguez; a la gobernadora del estado Bolívar, Yulisbeth García; y al alcalde de Caroní, Yanny Alonso, para que realicen una inspección institucional en el sitio.
Los representantes de la zona manifestaron que han asumido costos operativos que corresponden al Estado y reiteraron su negativa a que los estudiantes pasen a una modalidad de clases virtuales o al aire libre, por temor a que la infraestructura quede en el olvido institucional y los jóvenes pierdan el año escolar.
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