

El abandono infraestructura y la insalubridad se han convertido en una constante para los habitantes de la calle 5A del sector La Esperanza, en San Félix. Pese a tratarse de una comunidad pionera con más de un siglo de historia y ser colindante con la zona comercial, la Escuela Nacional Antonio de Berrío y el Distrito Sanitario N° 2 de la Dirección de Salud del estado Bolívar, la arteria vial se encuentra prácticamente intransitable.
Las aguas servidas corren libremente por las inmediaciones del centro médico, mientras que el asfalto terminó de destruirse debido a filtraciones continuas de agua potable. Vecinos señalan que, tras agotar llamados a la Alcaldía de Caroní y a la Gobernación del estado Bolívar, continúan sin recibir respuestas definitivas para el asfaltado y saneamiento de la zona.
“Pañitos calientes” ante fugas de agua tratada
Durante más de un año, una tubería fracturada a un costado del Distrito Sanitario N° 2 desperdició miles de litros de agua tratada diariamente. La contingencia fue atendida de manera provisional por una comisión de la hidrológica, la cual empalmó el conducto con un tramo de goma de caucho y cubrió la cañería.
María Miranda, habitante de la calle 5A, tildó la reparación como un “pañito caliente” y advirtió que el parche no resistirá la presión. Explicó además que el personal de la cuadrilla justificó el procedimiento alegando que la sustitución del sistema colapsado correspondía al municipio, dejando la arteria vial con severos daños estructurales.
Focos de contaminación y riesgos para el transporte público
A la crisis hídrica se suma el desbordamiento de cloacas en los alrededores de la UEN Antonio de Berrío, donde comerciantes informales instalan sus puestos sobre las aguas negras.
Asimismo, vecinos como José Antonio denunciaron la proliferación de un botadero clandestino de basura dentro de los terrenos del plantel escolar, generado por personas ajenas a la comunidad, lo que representa un foco de infección para los estudiantes.
La calle 5A también funciona como terminal para diversas líneas de transporte público y microbuses que cubren la ruta interurbana hacia el municipio Casacoima, en el estado Delta Amacuro. Tanto conductores como usuarios expresaron temor por el avanzado deterioro de la calzada, advirtiendo sobre el riesgo de no seguir prestando dicho servicio.
Afectación en el tendido eléctrico por plantas epífitas
Los problemas en La Esperanza se extienden al sistema de servicios básicos. Residentes alertaron que las guayas de alta tensión carecen de mantenimiento preventivo y se encuentran cubiertas por colonias de epífitas, conocidas como “erizos”, las cuales retienen humedad y afectan la conductividad de la red.
La falta de atención por parte de Corpoelec ha derivado en fluctuaciones de voltaje y apagones constantes, situación que ha provocado la pérdida de electrodomésticos en diversos hogares de la comunidad.
Ante este panorama, los vecinos reiteran el llamado a los organismos competentes para ejecutar un abordaje integral antes de que la crisis se profundice.
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