Estudiantes y miembros de sindicatos educativos se reúnen este martes en la plaza de la República de París (Francia) durante una jornada nacional de protestas por las condiciones escolares. EFE/EPA/MOHAMMED BADRA

Decenas de miles de personas tomaron las calles de París y de las principales ciudades de Francia este martes en defensa de la educación pública y contra los recortes presupuestarios planteados por el Ejecutivo. La jornada de protesta congregó a 266.000 manifestantes según cifras del Ministerio del Interior, mientras que los colectivos estudiantiles elevaron la asistencia a 450.000 personas en todo el país.

El movimiento, iniciado el pasado 17 de septiembre en la periferia parisina, contó con el respaldo de agrupaciones sindicales y partidos de izquierda. Ante la magnitud del malestar social, el presidente Emmanuel Macron convocó una reunión de emergencia con su gabinete ministerial la noche del martes. Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu anunció la suspensión de clases durante media jornada entre miércoles y viernes para organizar mesas de debate en los planteles, medida considerada insuficiente por las organizaciones estudiantiles, que llamaron a mantener los bloqueos y marchar nuevamente el jueves.

Estudiantes y miembros de sindicatos educativos se reúnen este martes en la plaza de la República de París (Francia) durante una jornada nacional de protestas por las condiciones escolares. EFE/EPA/MOHAMMED BADRA

Escalada de violencia, detenciones y daños materiales

La jornada estuvo marcada por tensiones entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes. En la capital, un amplio despliegue policial resguardó el trayecto entre la plaza de la República y la de la Nación, donde se registraron disturbios. El saldo oficial nacional fue de 488 detenciones y 43 agentes heridos, mientras que en París se contabilizaron 12 manifestantes lesionados, uno de ellos de gravedad tras caer de un monumento.

Las protestas se enmarcan en un clima de confrontación por denuncias recíprocas de abuso policial y vandalismo. La tensión aumentó tras un incidente en Lens donde un menor de 15 años perdió una mano en circunstancias bajo investigación, así como por la primera imputación formal a un funcionario policial por infligir heridas graves a un estudiante el 28 de septiembre. Desde mediados de septiembre, los choques han dejado más de 600 efectivos y 200 estudiantes heridos, más de 6.500 arrestos y pérdidas millonarias en infraestructura escolar, lo que llevó al Gobierno a acelerar un proyecto de ley para responsabilizar económicamente a los padres por los destrozos causados por menores.

Impacto en los mercados financieros y proyección electoral

El descontento estudiantil ha convergido con el malestar de empleados públicos y sectores agrícolas frente al alza del costo de la vida y el estancamiento salarial. Esta agitación coincide con la presentación del plan presupuestario para 2027, el cual contempla ajustes en el sector público para contener una deuda que roza el 120 % del PIB. La incertidumbre política tensionó los mercados financieros, impulsando el rendimiento de los bonos franceses a diez años al 4,745 % y acentuando la depreciación de la moneda única europea.

La crisis tiene además una fuerte lectura política a seis meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, donde las encuestas ubican a la opositora Marine Le Pen al frente de las preferencias. En este escenario, el primer ministro Lecornu acusó a partidos de la oposición, en particular a La Francia Insumisa liderada por Jean-Luc Mélenchon, de promover la agitación en las calles con objetivos electorales.

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