Ginebra.- El Consejo de Derechos Humanos aprobó hoy crear la figura de un experto independiente que investigue y haga un seguimiento de la situación de los derechos humanos en Rusia, donde se ha denunciado una represión generalizada y la violación de varias libertades ciudadanas.

La iniciativa fue presentada por los países de la Unión Europea, apoyados por Estados Unidos, Ucrania y otros más, que la justificaron por la ausencia total de mecanismos internos de defensa de los derechos humanos independientes del poder.

Asimismo, dijeron que la reciente salida de Rusia de la jurisdicción de la Corte Europea de Derechos Humanos deja a los ciudadanos de este país (caso único en todo Europa) sin posibilidad de acudir a alguna instancia internacional o regional de justicia para defender sus derechos humanos, si éstos les son negado en los tribunales nacionales.

Según los datos aportados durante el debate de esta cuestión, hay 17.450 expedientes abiertos contra Rusia en la Corte Europea de Derechos Humanos, los cuales quedan en el limbo en vista de que el Estado ruso dejó de ser parte de esta institución el pasado 16 de septiembre.

Al nuevo relator de la ONU para Rusia se le ha encomendado recoger, examinar y evaluar toda la información que sea importante sobre la situación en Rusia y establecer contacto con personas y entidades -incluidas oenegés que operen dentro del país o exiliadas- que sean útiles para este fin.

A Rusia se le pide que coopere con este experto, que le permita la entrada al país y que se abstenga de cualquier represalia contra aquellos que colaboren con su misión, aunque varios países dijeron que esto es poco probable en vista de que las autoridades de este país rechazan cualquier tipo de escrutinio internacional.

La creación del relator para Rusia fue aprobada en una votación, con 17 votos a favor frente a 6 en contra (Bolivia, China, Cuba, Eritrea, Kazajistán y Venezuela).

Un importante número de países (16) se abstuvieron en la votación. Algunos de ellos dijeron que hubiesen preferido una estrategia de presión más gradual y no pasar directamente a la creación de un mandato de vigilancia para Rusia, lo que sólo se hace con países donde la situación se considera muy grave.

En el Consejo de Derechos Humanos, 47 países tienen derecho a voto.

El embajador ruso ante la sede de la ONU en Ginebra, Gennady Gatilov, dijo que esta decisión tenía el objetivo de «crear una palanca suplementaria de presión sobre Rusia» y acusó a sus iniciadores de no haberle consultado posible cambios en el texto.

Tras acusar al Consejo de haber dejado de ser un espacio de diálogo y de estar politizado, el diplomático sostuvo que el relator será «un canal para la obtención de información de oenegés financiadas por Occidente».

Los numerosos países que apoyaron la resolución denunciaron la represión total sobre la sociedad civil rusa y la violación permanente -en particular desde la agresión contra Ucrania- de la libertad de expresión, de reunión y del derecho a la información.

 

EFE