El consumo cultural en Venezuela ha experimentado una transformación radical hacia lo digital: durante el año 2025, el streaming y la televisión se han alzado como los dueños absolutos del tiempo libre de los ciudadanos.
Según el más reciente informe del Instituto de Investigaciones de la Comunicación de la UCAB (Idici), las pantallas han sustituido formalmente a los escenarios tradicionales, marcando un hito en la forma en que el venezolano consume contenido en un contexto de cambios económicos y tecnológicos.
La investigación detalla que este fenómeno se manifiesta principalmente a través de televisores inteligentes (86,3%) y dispositivos móviles. El auge del streaming está encabezado por plataformas como Netflix, seguidas por HBO Max y Disney+, que han capitalizado la falta de asistencia a espacios físicos.
En contraste, la asistencia al cine descendió a un 22,9% anual, mientras que el teatro apenas alcanzó un 7,9% de participación ciudadana.
Este desplazamiento hacia el hogar se debe a una combinación de altos costos en boletería, falta de tiempo y un creciente desinterés por la oferta presencial.
Históricamente, Venezuela contaba con una cultura de calle y espectáculos masivos vibrante; sin embargo, la crisis económica y el bloqueo de plataformas sociales como X (antes Twitter) han empujado a la población hacia opciones de entretenimiento que funcionan como una «válvula de escape» de bajo costo, como la música vía YouTube y el uso masivo de TikTok y WhatsApp.
A pesar del dominio digital, la música sigue siendo el producto cultural más transversal en el país: 9 de cada 10 venezolanos escuchan música diariamente, consolidándose como el único hábito que sobrevive con fuerza fuera del formato audiovisual de pago.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!









