Cocina eléctrica hecha a mano y sin ninguna seguridad. Foto: Gabriela Martínez.

Ciudad Guayana.- El gas doméstico es un recurso necesario para las familias, que cada día se está volviendo más difícil de conseguir. A consecuencia de esto, los ciudadanos en la comunidad  Inés Romero de San Félix, han tenido que recurrir a  casos extremos.

De iniciar con cosas sencillas, como utilizar los artefactos eléctricos que antes casi no se tomaban en cuenta, a combinar distintos elementos para crear un aparato que cumpla con la función básica de cocinar, pero sin los lineamientos adecuados de seguridad.

El señor Reinaldo Belisario, dueño de una bodega y miembro de la comunidad, arregló un Tosty Arepa con sus propias manos, asegurando que calienta como una cocina eléctrica nueva.

“Estamos buscando ahorita maneras de solucionar, y como sabemos un poquito sobre arreglar esas cosa, lo hacemos y sirve sin tener que pagar 30 $ en una cocina eléctrica nueva” dijo el señor Belisario.

El también afirmó que cuenta con un pequeño fogón, pero solo lo utiliza en casos extremos donde no hay electricidad u otras opciones.

Inventó una cocina

El Señor José Rondón, otro miembro de la comunidad, afirma que también pasa tiempo ideando junto a otros vecinos nuevas alternativas para cocinar sin gas. Entre ellas, la que ha utilizado personalmente desde hace aproximadamente 5 meses.

“Yo hice una cocina eléctrica, bueno en el sentido de que conseguí una espiral de una cocina, le coloque los cables y la enchufe directamente al tablero eléctrico donde está la toma de corriente 220” afirmó el ciudadano.

La idea no es exacta, por cuanto no puede controlar la temperatura, en este sentido optó por utilizar una lámina de acero abajo, con la que evita desastres, pues la máquina calienta demasiado rápido y en un pequeño descuido la comida se quema.

Es un invento sumamente peligroso, que no puede ser utilizado ni estando descalzo o mojado, es más, incluso es necesaria una cucharilla con aislante para mover los alimentos y que nadie se electrocute.

“Ya tengo 4 o 5 meses cocinando allí, y no tengo fogón, pero estoy en proceso de hacer uno.”

Lo más impáctate es que todas estas ideas, afirma José Rondón, se desarrollan de manera espontánea, afirma que a  veces miran videos en internet para recrearlas, y en otras ocasiones simplemente aprovechan los materiales disponibles, todo para solucionar una necesidad primaria que no están obteniendo.

El gas doméstico no ha llegado a la comunidad de Las Curiaras e Inés Romero desde hace aproximadamente cuatro meses. Esto ha ocasionado que las familias tengan que recurrir a alternativas arcaicas, en donde la seguridad no es una prioridad.

Los fogones son cada vez más frecuentes, y los artefactos de cocina eléctrica que antes eran ignorados también. Ahora se utiliza cualquier recurso para cocinar, y como no hay dinero suficiente para recurrir a un experto o comprar una coocina nueva, las mismas personas ponen manos a la obra aunque no sepan mucho del tema.

Sin duda es un acto de creatividad impresionante, pero que no deja de tener un alto grado de peligro involucrado.

 

Gabriela Martínez La Palma

Pasante UBA.

 

Aparato eléctrico manipulado por un ciudadano sin experiencia para que funcionara y tenga más temperatura