Ciudad Guayana. El cierre del año 2019 y las primeras horas del Nuevo Año 2020, ha representado para muchos propietarios y conductores de vehículo, una verdadera calamidad, por cuanto tuvieron que “recibir el año, en una cola de gasolina”.

En muchos de los casos, la expresión se transformó “literalmente” ya que los conductores tenían que hacer largas colas desde el día 30, para intentar echar gasolina ese mismo día, o bien el 31 de Diciembre, y en otros casos, irse colocando en la cola, desde el mismo 30, para proyectar que cuando le toque su turno, citado por el número de la placa, poder alcanzar el objetivo trazado.

Pero ojo, a este tema, que ya de por sí es realmente increíble, se suma el hecho de que las colas “no son respetadas como debe ser…” como lo afirmó el señor Argenis Villasana, uno de lo conductores que hizo cola en la bomba Caura, la que queda al lado de las instalaciones del Edificio Corporativo de www.soynuevaprensadigital.com para intentar ser “uno de los afortunados” en echar gasolina.

“Las colas a veces uno observa que no se respetan, porque por ejemplo llega el camión cisterna a la bomba, y dicen que van a surtir a 200 carros, pero los que estamos aquí que lo vemos, terminan llenando el tanque a 150 carros y los otros los pasan, saltándose la cola…” refirió Villasana.

“Y no todo queda allí, sino que dicen que entonces los que están en las colas de este bomba, que uno ha visto, o sea, el personal militar, no todos, pero sí algunos, dicen los que se le acercan, que piden “un alguinaldito” y el asunto de echar la gasolina, queda resuelto, para quienes llegan y apenas hacen el trámite en media hora o a lo sumo una hora…” refirió otro de los conductores apostados en la larfga cola de gasolina, que sin embargo, caso particular de este miércoles 1ero de Enero, ha tenido que en Fin de Año, padecer un Vía Crucis propio de una Semana Santa.

Es bueno destacar, que la temática de que existe personal adscrito a las respectivas bombas, hacen “su agosto” en Diciembre y ahora en este inicio del Nuevo Año, no es nueva.

Las denuncias que se han hecho sobre estos casos, son del conocimiento de las mismas autoridades que en su ocasión, hacen las revisiones determinadas para procesar las mismas, y que en caso de ser ciertas, sean revisadas y a los “infractores” sancionados.

De todas maneras, está claro en afirmar que la referida problemática que atañe y afecta  a cientos y cientos de conductores de Ciudad Guayana, se solventa de un “solo plumazo” con qué, realmente, se nutra el parque automotor de la municipalidad, de gasolina, y que se acabe con este trauma que sigue resultando, “echar gasolina”.

Y entonces, la historia prosigue, con muchos afectados, que tuvieron que dejar sus carros en las colas de las bombas, “a la buena de Dios”, o en el peor de los casos, “pasar noche de Año Nuevo”, trancados en esta realidad, que afecta, seriamente, a la población guayanesa.

Dios quiera que las autoridades competentes –ojo, competentes, no las incompetentes- produzcan un giro de primer grado, que ponga punto final a este drama que ha sufrido la familia bolivarense.

Dios quiera que sea así…

Rodrigo Malagón Forero

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