El palacio de las Academias en Caracas donde funcionan las 7 academias que hacen vida en Venezuela

Un amigo médico, el Dr. Guillermo Herrera, se refiere con frecuencia al Covid 19 como un forastero que ha llegado a una ciudad nueva – estilo viejo oeste-, a quien nadie conoce ni sabe cómo opera.   Analogía muy sencilla que define simplemente como la pandemia de una enfermedad desconocida arribó al planeta en diciembre de 2019 y de allí en adelante se extendió a todo el globo.

Naturalmente, cuando no se conoce el mal no hay remedios ni mecanismos probados para enfrentarlo, eso ocurrió en el 2020 en todas partes, sin embargo en el mundo nuestros científicos, investigadores, médicos y expertos en diversos campos, desde su propio conocimiento idearon y probaron distintas formas de enfrentarlo, que han dado tan excelentes resultados que a menos de un año ya tenemos 14 vacunas aprobadas por las autoridades sanitarias para  luchar contra el Covid 19.   Todo un récord sin precedente en el mundo.

Nuestros desoídos expertos criollos tenían razón en sus números

Como es natural en Venezuela, tampoco el gobierno del régimen tenía experiencia en el tema, lo que indica que los primeros pasos eran exploratorios y que se  debía recurrir  a todos nuestros estudiosos para tratar de dar los pasos más correctos posibles, de forma que se disminuyera al mínimo posible la cantidad de fallecidos y afectados.

Ahora bien,  muchos de nuestros científicos e investigadores se  agrupan en la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales  (Acfiman) y las restantes academias que hacen vida junto a ella en el barroco Palacio de las Academias de Caraca; en las universidades y en los pocos centros de investigación que siguen abiertos.  Nuestros sabios de la Academia, conscientes de su rol y el alcance de su voz calificada basada en análisis y modelos predictivos, asomó una opinión en el mes de mayo del año pasado, donde señalaba que de no tomarse una serie de medidas, los números de afectados se multiplicarían, llevando los casos a niveles más graves para la población.   La respuesta oficial fue la criminalización y amenazas contra la academia.

La Dra. en Ingeniería Química y presidente de la Academia Mireya Rincón de Goldwasser, comentó en una conversación exclusiva, que su prioridad era analizar lo que estaba pasando, tratar de hacer del conocimiento público las conclusiones de su análisis en el poder ejecutivo y legislativo en primera instancia, para que sepan cómo actuar en consecuencia,  y al resto de la población en general para que tome las previsiones del caso.   “Queríamos desde el punto de vista científico que tuvieran bien claro lo que estaba pasando y como podría evolucionar para actuar, como prevenir para que no fuera peor luego, pero lamentablemente no recibimos ni siquiera una respuesta oficial a nuestro pronunciamiento, más allá de amenazas contra la Academia.”

La Dra. Mireya Rincón de Goldwasser, presidente de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela

Comentó que su primer comunicado no fue un simple pronunciamiento, sino un completo papel de trabajo, validado por toda la estructura científica de la institución y siguiendo toda la rigurosidad de los métodos; a este le siguió un segundo papel de trabajo y luego varios interacadémicos, con el apoyo y estudio de las 7 academias que hacen vida en Venezuela.   Siempre basados en modelos matemáticos y con todo el detalle posible, pues saben que como se trata de una enfermedad emergente siempre hay cambios continuos en el modelo.

Desde ese primer informe, validado por la junta de directores de la Acfiman, los resultados mostraban un repunte continuo de los casos de contagios con un tope alto en junio y julio del 2020, pero además con una serie de recomendaciones  de acciones a seguir  para evitar esa escalada prevista.  

Como ya se dijo el papel de trabajo fue desoído y más bien fueron amenazados por el gobierno que rápidamente los desmintió y desestimó diciendo que estaban manejando de forma única la pandemia. 

El tiempo pasó y lamentablemente en junio los  pronósticos de la Academia se cumplieron  cabalmente y ninguna de sus recomendaciones se aplicó.

Las proyecciones de la academia  comprueban un subregistro

La Dra. Rincón de Goldwasser señaló que las proyecciones que presentaba la Academia vienen de aplicar un método estadístico en tres escenarios, comenzando por las cifras oficiales suministradas corregidas por la positividad, que es la cantidad de resultados positivos del números de análisis Covid practicados – que según la OMS debe ser menor al 10 %-o sea que de cada 10 pruebas aplicadas una deber ser positiva y nueve negativas.  Otro de los  análisis se hizo tomando en cuenta las enfermedades  de cuadros clínicos registradas en los centros asistenciales que tienen similitud con la sintomatología del Covid pero se identifican como neumonía, bronquitis grave o similares y no como casos de coronavirus directamente. 

Finalmente hacen otro análisis en colaboración con el Imperial College – una de las más reputadas instituciones europeas en la materia –, que toma en cuenta el número de fallecidos basado en los datos oficiales y corregidos tomando en cuenta la existencia de subregistros.  

Esto permite establecer tres tipos de gráficos que  permiten conocer la evolución y realizar proyecciones a futuro.

En todos los análisis realizados, según señala la presidente de Acfiman,  todas sus estadísticas superan las cifras oficiales. 

“Estamos perdiendo la pelea, tenemos que parar el avance de los contagios”

Para la Dra. Mireya lo preocupante no es quien tenga la razón sino  que  “estamos perdiendo la pelea.  Nosotros tenemos que tratar de parar la progresión de la enfermedad, el avance de los contagios.  ¿Cómo lo podemos hacer? Por un lado vacunando y por otro manteniendo las medidas de bioseguridad.”

Estructura del virus

Señaló la gran preocupación de la academia por  lo detenidos que estamos en el país en el proceso de vacunación.  “Lo más importante ahorita es vacunar a toda la población, por eso lo proponemos en un interacadémico  emitido hace pocos días”.

Comentó la científico que en todos los reglamentos de las 7 Academias que hay en el país está en primer término asesorar al Estado en el conocimiento que tienen en cada una de sus áreas, por eso han insistido en presentar propuestas y proyectos, mostrar sus estadísticas y  asomar su postura, pues aunque el deber ser sería llamarlos  para por ejemplo establecer un plan de vacunación nacional, cosa que no se ha hecho, consideran que algunas de sus propuestas han sido aplicadas, aunque ni siquiera tengan una comunicación de respuesta por parte del gobierno.  Por lo que seguirán  publicando sus números y recomendaciones.

El plan de vacunación puede tardar hasta 23 años al ritmo actual

Una de las últimas publicaciones de la Academia de las Ciencias se refiere precisamente  la vacunación, dónde consideran que  al ritmo actual se puede tardar el gobierno de 15 a 23 años en vacunar al 70 % de la población que se requiere inmunizar para alcanzar la tan ansiada “inmunidad de rebaño”.

La propuesta de la Academia parte de formar un grupo de expertos que sepan cual vacuna comprar, como administrarla, mantenerla, refrigerarla, la cantidad a traer para lograr el 70 % de la población, que considerando los 20 millones que quedan por la diáspora, se establece una población de unos 15 millones de venezolanos, para lo que se requerirán unos 30 millones de dosis de vacunas.  

Si quisiéramos completar el proceso en unos 3 meses, como han hecho algunas naciones en el mundo, necesitaríamos aplicar unos 5 millones de dosis mensuales a un ritmo de 160 mil personas inyectadas por día.   Para eso hacen falta suficientes vacunas, espacios para la vacunación, personal para hacerlo y monitorearlo, la logística de transporte a todo el país, y no tenemos nada de eso.

Si no hacemos lo correcto estaremos a merced del virus

“El problema es que si no hacemos esto con la urgencia del caso -destacó la Dra. Rincón de Goldwasser-; estaremos a merced del virus, pues va variando mucho más rápido de lo que nosotros lo atacamos, ya que es un virus mutante”.

Esto además implica que no sólo somos un problema para el país, sino para toda la región, pues  no importa que nuestros vecinos apliquen buenos planes de inmunización contra el coronavirus, pues las variedades que muten aquí pueden afectarlos por igual y al ser nuevas, no estarán suficientemente protegidos contra ellas.

Necesitamos una política de Estado trasparente para vacunar

Lo que la academia propone en fin es que se determine una política de Estado que de manera transparente vea quienes son los expertos que pueden resolver el problema sin importar de donde procedan, unidos todos por la necesidad de inmunizar a nuestra población, de salvar vidas.

Sólo así se podrá implementar un verdadero plan de vacunación de gran alcance y de  suficente cobertura para proteger a la población venezolana.   Lo que reclama una organización real, transparente y de enorme participación humana que siga los protocolos de la OMS, la OPS y las otras organizaciones en la materia.

Lamentablemente  comenta la Dra. que siente desesperación a ratos porque no atienden su llamado, contando apenas unas 250 mil personas vacunadas en el país, mientras el tiempo sigue transcurriendo.   Hasta el jueves de la semana pasada – señaló – se contabilizaban 513 trabajadores de la salud fallecidos en el país, sumando las cifras más altas de este sector en el continente.

Ve con preocupación que incluso la propuesta de Fedecámaras de traer hasta 6 millones de vacunas no fue aceptada por un afán del gobierno de mantener el control y de pasar todo el Ministerio de Salud que no puede controlar la situación.  Como se evidencia en la escasa cantidad de  pruebas que se aplican en el país.

Los síntomas, según enfatizó la Dra. Rincón de Goldwasser, se hacen evidentes al cuarto o quinto día de contagiado, lo que implica que el portados pasa varios días de alta tasa de contagio sin dar muestras de la enfermedad.   Por ello hace falta incrementar notablemente la cantidad de pruebas realizadas.

A todo este panorama la presidente de  Acfiman, apunta que se debe sumar aún la grave crisis económica, humanitaria compleja, de alimentación y hasta de servicios públicos que vive el país, complejizando la situación más. Agregando  errores garrafales en el manejo de la pandemia como la flexibilidad  que dio el gobierno en diciembre y carnavales, que agravó el número de contagios.  Y una campaña de desinformación que ha circulado en redes sociales y hasta en medios de comunicación formales.

 

Gustavo Montaña

 

Las principales vacunas aprobadas ya contra el covid 19