Caracas.- En la gaceta extraordinaria 6.683 se decretó la exoneración de impuestos para productos importados desde el 16 de enero hasta el 31 de marzo.

Debido a esta medida han proliferado los bodegones en principales ciudades de Venezuela.

Por otro lado, los productos nacionales han criticado esta política que favorece la importación porque los deja en desventaja en el mercado venezolano.

El mayor gremio industrial reaccionó casi de inmediato a la medida. “Esto atenta contra la producción nacional, la generación de empleo y merma el poder adquisitivo de nuestros trabajadores en Venezuela. Es obvio que existe una marcada protección a las importaciones, a los trabajadores de esos países y a sus empresas”, dijo Luigi Pisella, presidente de Conindustria. 

Entre las exoneración el artículo 3 exime del pago del Impuesto de Importación e Impuesto al Valor Agregado “las importaciones definitivas de bienes muebles corporales, nuevos o usados, en cuanto sea aplicable, realizadas por los órganos y entes de la Administración Pública Nacional, así como las realizadas con recursos propios, por las personas naturales o jurídicas”. 

A juicio del presidente de Conindustria la prórroga exonera de aranceles de IVA y otros tributos a productos terminados, mientras que la materia prima que requieren los productores nacionales sí debe pagar impuestos. “De esta manera se hace más rentable importar que producir en el país”, apuntó. 

Una investigación de la Universidad de Oslo, en Noruega, y el Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO) publicada en abril de 2021 y luego actualizada en noviembre de ese mismo año pone énfasis en el auge de los bodegones, un sector que se ha beneficiado de medidas como estas. Para los investigadores ha sido una respuesta a la crisis y a las sanciones financieras de Estados Unidos, lo que le ha permitido entre otras cosas, llenar los anaqueles con productos importados luego de la profunda escasez de alimentos que vivió el país entre 2015 y 2018. 

Crónica Uno