“Por aquel tiempo, vino Jesús de Galilea al Jordán, para encontrar a Juan y para que éste lo bautizara. Juan quiso disuadirlo y le dijo: «¿Tú vienes a mí? Soy yo quien necesita ser bautizado por ti.» Jesús le respondió: «Deja que hagamos así por ahora. De este modo respetaremos el debido orden.» Entonces Juan aceptó. Una vez bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los Cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y se posaba sobre él.  Al mismo tiempo se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi Elegido.»     

Reflexión hecha por Luis Perdomo Animador Bíblico de la Diócesis de Ciudad Guayana. Venezuela

En este segundo Domingo del año 2023, la Iglesia Universal celebra la fiesta del Bautismo del SEÑOR, con la que se termina el ciclo de la NAVIDAD. El recién nacido en Belén, se ha hecho mayor, toma las riendas de Su Vida y al Bautizarse ante Juan escoge Su Propio Camino. No debió ser fácil, ya que, la Escritura dice que JESÚS pasó 30 años en Nazaret, trabajando como uno más, y viviendo en el hogar de Sus Padres terrenales. Pero cuando se decidió, ya no tuvo dudas, siguió Su Misión, hasta la entrega total y definitiva.

Y la liturgia diaria nos presenta el Evangelio de JESUCRISTO, Según San Mateo capítulo 3, versos del 13 al 17, en el que se narra uno de los momentos más trascendentales de la historia de la Salvación. Es el encuentro entre el Precursor Juan, con el Salvador JESÚS, en el que este último, a pesar del anonadamiento del primero es Investido para la Gran Misión a la que DIOS PADRE le ha encomendado en el mundo.

Con esta Acción del Bautizo del Señor, en la que se Manifiesta la Presencia de las Tres Divinas Personas, se inicia el Ministerio Público de JESÚS. Por lo que, la manera más concreta de entender el Bautismo del SEÑOR, es llegando a la conclusión de que por ese Acontecimiento Él es proclamado PROFETA. podríamos decir que es el PROFETA por excelencia, que Anuncia, Denuncia y Ausculta los problemas de la humanidad. 

Por lo que es importante recordar que con este acto JESÚS, queda Investido, como el Verdadero PROFETA de YAHVEH, ya que el Espíritu Profético queda derramado sobre Él. Acto que no pasó desapercibido por el naciente cristianismo que lo interpretó como una verdadera manifestación Profética. Por eso es que los Evangelios de manera pedagógica, colocan el Acontecimiento del Bautismo del Señor, como un acto previo al inicio de Su Vida Pública. Y es esto, un indicativo indiscutible de que, JESÚS se solidariza con los problemas de la humanidad hasta las últimas consecuencias y que El PADRE y El ESPÍRITU SANTO avalan toda Su Acción Liberadora.

Al confrontarnos con el texto, junto con la fiesta en la que celebramos el Bautismo del SEÑOR, nos exige dar una mirada honesta y profunda al Sacramento que un día recibimos de nuestra Santa Madre Iglesia, para insistir a tiempo y a destiempo, que las tres dignidades que recibimos de ser: Sacerdotes, Profetas y Reyes, debemos seguirlas enarbolando en todo tiempo y lugar.

Ya que cada cristiano es constituido por la Gracia de DIOS, en el Sacramento del Bautismo, en PROFETA del Proyecto Salvífico de DIOS. Gracia que nos hace responsable de manera individual, pero también comunitariamente, de la tarea de la Evangelización, es decir del Anuncio de la Buena Noticia y de la Instauración del Reino de Dios en nuestro mundo terrenal.

Por lo que tenemos que comprender las dos realidades profundas que trae consigo la recepción del Sacramento del Bautismo. La primera es la adhesión de manera radical al mandato de Nuestro SEÑOR JESUCRISTO de “amarnos los unos a los otros”. Y la segunda es la de ser testigo de JESÚS, ante el mundo, como el Salvador y Regenerador de la humanidad. Esto vivido de manera responsable, nos convierte en signo de contradicción, ya que, un auténtico seguidor de JESÚS, debe de comprometerse a desenmascarar los falsos valores sociales, políticos, económico y religiosos que imperan en nuestra sociedad

 Por eso es que hoy es el día para dar gracias a DIOS por el regalo del de nuestro Bautismo y para preguntarnos: ¿Qué hemos hecho con los deberes y derechos obtenidos en el Sacramento del Bautismo? ¿Lo hemos asumido, porque entendemos que es el camino para poder construir una auténtica civilización del AMOR, o somos cristianos de nombre que no nos importa lo que sucede en nuestro entorno?

Señor JESÚS, en Tu Bautismo Te Revelaste como el Regenerador del mundo, Reaviva en nosotros la Fuerza de Tu Espíritu Santo, para poder desenmascarar los falsos valores sociales, políticos, económicos y religiosos que imperan en nuestra sociedad.

Amén